El gobierno de Venezuela pidió este miércoles a los países integrantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que autoricen el desbloqueo de los fondos soberanos retenidos al Estado, con el objetivo de destinar esos recursos a la reconstrucción de las zonas devastadas por los terremotos del pasado 24 de junio.
El planteo fue realizado por el canciller Yván Gil, quien sostuvo que esos recursos resultan fundamentales para afrontar las consecuencias materiales y sociales que dejaron los dos fuertes sismos registrados en el país.
El pedido para liberar los recursos retenidos a Venezuela
A través de una publicación en Telegram, el jefe de la diplomacia venezolana reclamó a la comunidad internacional facilitar el acceso a esos fondos para avanzar con las tareas de recuperación.
“El Gobierno Bolivariano ha instado a los países miembros de las Naciones Unidas a liberar los fondos soberanos retenidos del Estado venezolano. Esta medida es crucial para que Venezuela disponga de los recursos necesarios para reconstruir tanto la infraestructura material como la calidad de vida de todos los ciudadanos afectados”, argumentó.
El pedido fue realizado por el canciller Yván Gil.
Europa Press
El mensaje fue difundido luego de una reunión ministerial organizada por la ONU para coordinar la respuesta humanitaria frente a la emergencia provocada por los terremotos.
Según explicó Gil, el encuentro fue encabezado por el subsecretario general para Asuntos Humanitarios y coordinador de Socorro ante Emergencias de la ONU, Tom Fletcher, y contó además con la participación del coordinador residente del organismo en Venezuela, Gianluca Rampolla.
Durante la reunión, las autoridades analizaron mecanismos para fortalecer la cooperación internacional y acelerar la asistencia destinada a las personas afectadas.
De acuerdo con el canciller venezolano, los participantes abordaron “la coordinación de una respuesta urgente, efectiva y digna” frente a la tragedia. En ese marco, Tom Fletcher arribó este martes a Caracas para supervisar y coordinar las acciones internacionales desplegadas tras los devastadores sismos.
El impacto de los terremotos
Los movimientos sísmicos de magnitudes 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, registrados el 24 de junio, provocaron una de las mayores catástrofes naturales de la historia reciente de Venezuela.
Según el último balance oficial difundido el martes, el desastre dejó 3.685 personas fallecidas, 16.740 heridos y 17.907 habitantes que perdieron sus viviendas luego de los sismos.
Además, las autoridades contabilizaron 856 edificaciones afectadas, de las cuales 190 colapsaron por completo, lo que mantiene en marcha un amplio operativo de asistencia y reconstrucción en las regiones más castigadas por los terremotos.