Sin embargo, del lado de Kerry admiten que él votó a favor de la guerra, pero dicen que Bush había prometido otras condiciones económicas y de seguridad para los soldados profesionales y para las familias de los caídos y que nunca las cumplió.
Son los últimos días de una feroz campaña y el cargo que está en juego es el de presidente del país más importante de la Tierra.
Entonces nadie dice lo que es, sino lo que quiere que sea. Nada es absoluto y todo es discutible, al menos hasta el 2 de noviembre. Después todo será historia.
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