ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

23 de mayo 2008 - 00:00

Violencia xenófoba se extendió a otras ciudades de Sudáfrica. Miles de inmigrantes huyen

ver más
La violencia contra inmigrantes se extendió a la segunda ciudad más grande de Sudáfrica, Ciudad del Cabo, donde pandillas atacaron a somalíes y zimbabuenses y saquearon sus hogares y tiendas, dijo el viernes la policía.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Cientos de inmigrantes africanos fueron evacuados durante la noche de un campamento de ocupantes ilegales cerca de Ciudad del Cabo, el centro de la valorada industria de turismo sudafricana.

Tiendas de dueños somalíes también fueron saqueadas en Knysna, un balneario ubicado en la costa sudoccidental.

"No sabemos el número exacto de tiendas saqueadas y quemadas, pero son muchas", dijo Billy Jones, superintendente senior de la policía de la Provincia Occidental del Cabo.

Añadió que un somalí murió durante la noche pero no quedó inmediatamente claro si la muerte estaba vinculada con los ataques.

Al menos 42 personas murieron y más de 25.000 dejaron sus hogares en 12 días de ataques de pandillas, que acusan a los inmigrantes africanos de ocupar empleos y alimentar una ola de delitos violentos. Más de 500 personas han sido arrestadas.

Los disturbios comenzaron en vecindarios en el área de Johannesburgo pero se han extendido a otras provincias.

Autoridades dijeron que un hombre malauí recibió disparos en Durban durante la noche y otros tres extranjeros fueron apuñalados en un ataque separado en la provincia noroccidental.

La policía espera más ataques durante el fin de semana y dijeron que buscarían ayuda adicional a la militar de ser necesario.

Las tropas unieron a la policía en operaciones en los barrios pobres de Johannesburgo. El presidente Thabo Mbeki aprobó una intervención del Ejército para ayudar a poner fin a los disturbios que amenazaron con desestabilizar a la más grande
economía de Africa.

La moneda sudafricana cayó fuertemente a comienzos de esta semana debido a la violencia, pero luego se reafirmó el viernes.

La violencia ocurrió en medio de escasez de electricidad, creciente inflación y descontento entre los pobres por las políticas proempresariales de Mbeki.

El alza de los precios de comida y combustible contribuyó a aumentar las tensiones entre sudafricanos pobres e inmigrantes hasta que llegaron a un punto crítico. Los ataques también han preocupado al sector comercial.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias