Mucho se había especulado sobre el grado de conocimiento que tenía el presidente brasileño del escándalo de corrupción que desde hace tres meses sobresalta a su país. Pero esas conjeturas dejaron ayer lugar a sospechas más concretas cuando el publicista Duda Mendonça, el arquitecto de su triunfo electoral en 2002, confirmó que recibió en negro más de 4 millones de dólares en cuentas del exterior. Esto fue suficiente para que los principales referentes opositores, más que cautos hasta el momento en lo que respecta a la figura presidencial, comenzaran a hablar abiertamente de juicio político. En general, los mercados no habían creído hasta ahora que el caso pasara a mayores, pero ayer las cosas cambiaron: la Bolsa cayó al cierre 1,78%. (En la Argentina también cayeron bonos y acciones.) Lula paga así su mayor error de los últimos días: haber desafiado a la oposición hablando de su reelección.
Diez millones de reales fueron enviados a Bahamas (4,34 millones de dólares al cambio de hoy) pagados por otro publicista, Mendonça contó que en 2002 acordó con el PT un paquete publicitario de unos 25 millones de reales para las campañas de Lula y de varios candidatos regionales. El PT le debía aún 11,5 millones en 2003, pero el publicista que llevó a Lula al poder aceptó trabajar nuevamente en las campañas para las municipales de 2004 para ese partido, por otros 7 millones de reales.
Valério, el vértice del esquema de corrupción que asombra a Brasil, apareció en 2003 haciendo en un primer momento pagos en efectivo a Mendonça y sugiriéndole luego que abriese una cuenta «fuera» del país, refirió este último. Su versión fue rechazada por Valério, quien dijo que en realidad fue Mendonça quien pidió que los pagos se hicieran en el exterior, por lo que reclamó un careo a la CPI.
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