La vicejefa del gobierno destacó que las quejas sobre la ley «no corresponden» a la realidad. «O falta información o se usa a la instrucción como punta de lanza contra el gobierno», destacó.
De la Vega definió además como «sorprendentes» las afirmaciones de la Conferencia Episcopal Española según la cual no hubo diálogo sobre la ley, y recordó que «hubo negociaciones e intercambio de documentos». Agregó que el gobierno aceptó 13 de las 15 propuestas de la Iglesia en la materia.
«No se pudo llegar a un acuerdo porque ellos (los obispos) no lo quisieron», afirmó.
Según los grupos católicos, la ley que impulsa el gobierno viola el principio de la libertad educativa y se oponen que se retire la enseñanza de la religión de las escuelas estatales.