Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, alias «Txeroki
». La detención del jefe del aparato militar
de ETA debilita decisivamente a la organización
terrorista, que pierde cada vez con
más frecuencia a sus cuadros dirigentes.
Madrid (EFE, AFP, DPA) - La detención en la madrugada de ayer de Mikel Garikoitz Aspiazu, alias «Txeroki», considerado el jefe militar de ETA y objetivo «número uno» de las fuerzas policiales españolas, fue calificada por José Luis Rodríguez Zapatero como «determinante» en la lucha contra la organización terrorista vasca.
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«Txeroki», de 35 años, fue detenido a las 3.30 de ayer, hora francesa, en la localidad de Cauterets, región de Altos Pirineos, junto a Leire López, presunta militante de ETA. Ambos fueron trasladados por la tarde hacia la ciudad de Bayona, sudoeste de Francia.
La policía incautó en la vivienda alquilada por los dos presuntos etarras dos pistolas, dos computadoras portátiles, material informático, documentación falsa francesa, británica y española, una peluca que utilizaba «Txeroki» y 3.000 euros.
El presidente del Gobierno español calificó la detención como una «operación determinante en la lucha contra ETA». A su vez, el gobernante acordó con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, celebrar una cumbre bilateral extraordinaria sobre lucha antiterrorista.
El líder de la oposición y presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, dijo que «detenerlos, aplicarles la ley y meterlos en la cárcel» es el único camino con los terroristas.
La detención del jefe etarra «ilustra una vez más la excelente colaboración entre Francia y España en la lucha contra el terrorismo vasco», recalcó por su parte la ministra del Interior de Francia, Michèle Alliot-Marie.
Cooperación
El arresto de «Txeroki», y una sucesión de detenciones de altos jefes de ETA en los últimos diez años, terminan de enterrar la presunción que sobrevolaba en España sobre una «falta de colaboración» de las fuerzas de seguridad francesas en la persecución del terrorismo vasco. Sin embargo, los golpes policiales, que acotaron el margen de maniobra de la organización separatista, no impidieron que ETA reconstruyera varias veces su cúpula y sus comandos más activos, estableciéndose casi siempre en el sudoeste francés.
El seguimiento de las patentes colocadas en un vehículo Peugeot 207 robado condujo al arresto de «Txeroki» porque se descubrió que «corresponden a otro tiempo», dijo el ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, en alusión a que eran demasiado antiguas para un modelo reciente. El funcionario recordó que el etarra era el «objetivo número uno» de las fuerzas de seguridad de su país.
Según otras fuentes, en la localización del jefe militar de ETA jugó un papel decisivo el descubrimiento hace un mes por los servicios de inteligencia españoles de dos cuentas de correo electrónico utilizadas por Aspiazu. Preguntado por este particular, Rubalcaba afirmó que «para nadie es un secreto que la banda terrorista ETA utiliza cibercafés».
Prontuario
«Txeroki» es sospechoso de ser el autor de los asesinatos de dos guardias civiles españoles en Capbreton (sudoeste de Francia), el 1 de diciembre de 2007. Los guardias civiles Raúl Centeno, de 24 años, y Fernando Trapero, de 23 años, fueron asesinados a tiros el 1 de diciembre de 2007 por tres miembros de ETA a la salida de una cafetería de Capbreton, cuando efectuaban una misión de inteligencia.
Según el ministro español de Interior, Leire López, es sospechoso de haber participado «en varios atentados» de ETA.
«Txeroki», representante del ala dura de ETA, hostil al diálogo entablado por el gobierno socialista español luego de que la organización armada declarara un «alto el fuego permanente» en marzo de 2006, habría asumido la dirección de los comandos de ETA desde 2003.
Por otro lado, uno de los miembros más emblemáticos de la organización separatista armada vasca ETA, José Ignacio de Juana Chaos, sobre quien pesaba una orden europea de captura, fue detenido tras presentarse ante un tribunal de Belfast, indicaron fuentes policiales. No obstante, fue puesto en libertad condicional al caer la noche.
La organización terrorista surgió en el País Vasco hace cuatro décadas, durante las cuales ha asesinado a más de 850 personas.
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