A sus 81 años, murió este miércoles el cantautor Piero, la voz inconfundible detrás de canciones clásicas como "Mi Viejo" o "Para el pueblo lo que es del pueblo". Compartió escenarios con próceres de la música como Mercedes Sosa, Charly García y Pablo Milanés. Fue un ícono de la canción de protesta en los '60 y '70, partió al exilio a España tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Volvió al país una década después, con la vuelta de la democracia. A pesar del contenido de sus grandes clásicos, sus canciones transitaban más la ternura que la política. Su vida fue, sobre todo, la música. Dio alrededor de 4.000 conciertos en todo el mundo y ganó un Premio Konex por su trayectoria.
Piero tenía una voz dulce y una sonrisa apretada, casi tímida, siempre debajo de sus rulos negros y anteojos grandes. Cuando volvió a la Argentina tras sus años de exilio, sus clásicos llenaron conciertos y su voz se inmortalizó junto a la de Mercedes Sosa cantando "Para el pueblo lo que es del pueblo". El "gracias Piero" de la Negra fue una especie de viral en los '80 que llegó a los sketch de los Midachi, prueba de que había entrado en la cultura popular. Hoy circulan en las redes sociales videos de IA musicalizados por su voz cantando "Es un buen tipo mi viejo / Que anda solo y esperando / Tiene la tristeza larga / De tanto venir andando".
Piero en realidad era italiano. Su nombre completo era Piero Antonio Franco De Benedictis. Nació el 19 de abril de 1945 en Galipoli en la región de Apulia, Italia. A sus tres años, su familia decidió mudarse a la Argentina en busca de una futuro mejor que la Italia de posguerra, llena de escombros y rastros de dos décadas de fascismo. Eran cuatro. Lino, su padre, Ornela, su madre y su hermana Gabriela. Primero se instalaron en la localidad de Banfield, en el sur del Gran Buenos Aires y en 1951 se mudaron a Allen, provincia de Río Negro. Allí Lino pudo seguir adelante con su negocio de radios y tocadiscos.
La música entró a su vida desde muy pequeño. Primero en su casa, con un padre dedicado a la venta de discos y tocadiscos. Después siguió cuando ingresó como seminarista en Viedma, provincia de Río Negro, y en Villa Devoto. Fue una experiencia clave en su vida. No sólo desarrolló su vocación musical, sino también su vocación social.
Canciones de protesta, exilio y regreso
Debutó en programas de televisión en 1964, cantando canciones melódicas italianas. En 1965 grabó los sencillos "El cachivache" y "Rosa, Rosita". Ya en esos años tocaba en clubes nocturnos de Buenos Aires junto a figuras como Leo Dan y Palito Ortega. El gran éxito llegó en 1969, cuando editó la canción "Mi viejo" en el álbum homónimo. La autoría en realidad es de José Tcherkaski, pero la voz de Piero quedó asociada para siempre con ella.
En 1972 sacaría "Coplas para mi país" y en 1973 "Para el pueblo lo que es del pueblo", clásicos que lo ubicarían como una referencia de la canción de protesta. Las canciones de esos álbumes se convertirían en himnos de las generaciones politizadas. Las alegrías se mezclaron con el peligro. Aquella fama le provocó amenazas y censuras. Cuando se dio el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 partió al exilio que transitó entre Europa y Colombia. Volvió en los 80, donde tocó en Obras y varios festivales. En 1985 recibió un Premio Konex - Diploma al Mérito como baladista.