Perotti lanza línea propia y busca mostrar fuerza en el Frente de Todos

Nacional

Se presenta mañana "Hacemos Santa Fe", un espacio interno al peronismo que responderá al gobernador. El mandatario firmó hoy decreto para pegar elecciones a nuevas fechas nacionales. Espera ensanchar poder para negociar candidaturas.

Con el calendario electoral en marcha con sus fechas definitivas, Omar Perotti lanzará mañana su propio espacio “Hacemos Santa Fe”, una línea interna del peronismo provincial con el que apuesta a ganar músculo y sumar soldados propios de cara a la segunda mitad de su gestión.

En verdad, el gobernador no encabezará el acto que comenzará 17.30 (hasta hoy no estaba en su agenda). Será, más bien, una demostración de fuerza de Perotti hacia adentro del Frente de Todos provincial. Quien estará al frente en el escenario será Roberto Mirabella, el senador nacional del riñón del mandatario que buscará este año ser reelecto en su banca y que tiene aspiraciones para 2023. Lo acompañarán presidentes comunales, intendentes, legisladores y sindicalistas.

El acto de presentación se dará luego de que Perotti haya firmado hoy el decreto para establecer nuevas fechas para los comicios locales, que seguirán pegadas al calendario nacional: septiembre las PASO y noviembre las generales. Además de la unificación con la Casa Rosada, en el plano local extiende plazos formales. De hecho, mañana cerraba el plazo para la inscripción de precandidatos; plazo que ahora se correrá un mes. Un respiro también para la oposición del Frente Progresista, que buscar rearmarse y reacomodar la sociedad entre el socialismo y la UCR tras la muerte del exgobernador Miguel Lifschitz.

“El peronismo también vive de ésto”, dijeron desde las cercanías del mandatario. “Más allá de especulaciones electorales, es un espacio que ya existía pero sin nombre. Hay una cantidad enorme de dirigentes que quieren participar de esta línea interna”, señalaron.

El “Hacemos Santa Fe” parece ser en espejo con “Hacemos por Córdoba”, la fuerza del gobernador Juan Schiaretti. Ese “cordobesismo”, un PJ autónomo del partido a nivel nacional, fue creado en sociedad con el fallecido José Manuel de la Sota, y lograron alternarse en el poder desde 1999. No obstante, en la provincia señalaron que tiene otro giro nostálgico, en el “Hacemos Rafaela” que alguna vez utilizó el gobernador en sus pagos chicos. “Viene del ‘hacer’ antes que el ‘decir’. Una forma también de contraponerse al socialismo que dice más de lo que hace”, chicanearon.

Lo cierto es que Perotti llegó en 2019 a la gobernación sin un sello propio, y con la base de sustento del kirchnerismo local, tanto en su versión de raíces nacionales como en la rama que comanda Agustín Rossi. Ahora, el gobernador necesita ensancharse por más de un motivo. En primer lugar, porque el kirchnerismo aspira a pelear lugares protagónicos en las próximas contiendas y no se contentará con ser soporte. En segundo, Perotti recibió el fuego amigo peronista desde el senado provincial, donde perdió la mayoría tras partirse el bloque por la pulseada entre históricos del PJ con el polémico exministro de Seguridad Macelo Saín, ya eyectado de su cargo.

“Perotti pidió el año pasado a los intendentes que se organizaran. Todos tienen un espacio, pero nosotros no lo teníamos institucionalizado”, mencionó otro referente. También hizo alusión a un poder territorial que se desdibujó, el partido NES, que tenía en cabeza a Armando Traferri (el senador provincial acusado de participar de una red de juego clandestino) y Alejandra Rodenas (actual vicegobernador). “Esos intendentes ahora buscan contención”, agregó.

La búsqueda de replicar ese “cordobesismo” aparece como un objetivo de máxima, pero de difícil ejecución. En los hechos, porque Perotti no cuenta con una herramienta clave que sí existe en Córdoba: la posibilidad de ser reelecto, ya que Santa Fe y Mendoza son los únicos distritos que tienen vedada por su Constitución esa posibilidad. Asimismo, el kirchnerismo en Santa Fe tiene un poder de fuego que no tiene en Córdoba, donde es un sello de segundo orden.

“Sería al revés, es como si un K quisiera ser gobernador de Córdoba… debería tener aval de Schiaretti. En Santa Fe, Perotti o cualquier dirigente PJ necesita el apoyo del kirchnerismo para poder llegar”, ilustró un dirigente que participa del Frente de Todos.

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