Mientras que la mayoría de las personas confían únicamente en la suerte para ganar el premio millonario de una lotería, un matemático demostró que había otra forma. A través de cálculos y una estrategia que fue cuidadosamente diseñada, consiguió aumentar las probabilidades y hacer crecer su fortuna.
Su nombre recorrió el mundo después de lograr lo que parecía imposible. Con una metodología basada en cuentas matemáticas y un trabajo de mucha organización, ganó un gran sorteo en 14 oportunidades y terminó provocando cambios en la reglamentación de distintos sistemas de apuestas.
Quién es Stefan Mandel y cómo era su vida antes de desarrollar la fórmula
Stefan Mandel nació en Rumania y pasó gran parte de su juventud en un contexto de bajos recursos. Antes de alcanzar la fama internacional trabajó como economista y contador, con un ingreso mensual de apenas u$s88, algo que no le servía para mantener a su familia bajo el régimen comunista que gobernaba el país.
Esa misma necesidad económica lo llevaría a desarrollar una idea que cambiaría su vida. Sin una formación académica en matemáticas avanzadas, dedicó buena parte de su tiempo libre a estudiar el funcionamiento estadístico de las loterías y las probabilidades de cada sorteo.
Su primera gran victoria llegó en Rumania, donde obtuvo un premio que le permitió reunir el dinero necesario para abandonar el país. Tras pasar por Israel, se instaló en Australia, donde perfeccionó su sistema y empezó con una serie de victorias que llamaron la atención de las autoridades. Con el paso de los años acumuló 14 premios mayores en distintas loterías, lo que muy pocas personas lograron igualar en la historia.
Stefan Mandel
Este matemático usó su sabiduría para ganar la lotería en más de una ocasión.
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Cuál fue el método que descubrió el matemático
En vez de intentar adivinar los números ganadores, Mandel desarrolló un procedimiento basado en cálculos matemáticos al que llamó "condensación combinatoria". Este sistema permitía reducir la cantidad de combinaciones numéricas necesarias para cubrir la mayor parte de las posibilidades disponibles de ganar.
Es decir, en una primera etapa analizaba cada sorteo para determinar el número total de combinaciones posibles, por ejemplo, en una lotería donde era necesario elegir 6 números entre 40, existían exactamente 3.838.380 combinaciones.
A partir de ahí buscaba sorteos cuyo premio mayor superara al menos tres veces el costo de comprar todas esas apuestas y cuando encontraba esa relación favorable, reunía inversores para financiar la operación.
Uno de los casos más conocidos pasó en el estado de Virginia, Estados Unidos, donde Mandel consiguió el respaldo de 2.524 inversores, reunió el capital necesario e imprimió millones de boletos con todas las combinaciones posibles, algo que en ese momento todavía estaba permitido por la legislación.
Su estrategia también incluyó el desarrollo de un programa informático capaz de generar automáticamente todas las combinaciones para reemplazar el trabajo manual que había hecho durante sus primeras experiencias.
Para que se entienda mejor, este método no buscaba vencer al azar, sino aprovechar un vacío reglamentario que permitía cubrir prácticamente todas las opciones disponibles solo en los casos en los que el costo total de adquirirlas era inferior al premio acumulado.
Millones lluvia de dinero dólares
Este hombre logró lo que nadie pudo.
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Miles de millones: cuánto llegó a ganar y cómo cambiaron las reglas
La operación más famosa de Mandel se dio en 1992, durante un sorteo hecho en Virginia, ya que, además del premio principal, consiguió múltiples premios secundarios gracias a la enorme cantidad de boletos adquiridos. Así, obtuvo un premio mayor de u$s27 millones y otros complementarios que elevaron la recaudación total del grupo a u$s33 millones, luego de que el solo invirtiera u$s9 millones.
Años antes, en 1987, otra de sus victorias le había dado un premio de u$s1,3 millones. Tras distribuir el dinero entre los inversores y cubrir todos los costos de la operación, Mandel conservó u$s97.000 como beneficio personal. Al repetir estas victorias llamó la atención del FBI y la CIA, que analizaron durante varios años el funcionamiento de su estrategia. Esas investigaciones concluyeron que no había violado ninguna norma vigente, ya que todas las operaciones respetaban la legislación existente.
El impacto de sus victorias provocó una gran modificación en los sistemas de lotería de Estados Unidos, Australia y otros países. Entre las principales medidas estaba la prohibición de imprimir boletos fuera de los puntos oficiales de venta, además de restricciones para las compras masivas de boletos.
Con esos cambios, el procedimiento diseñado por Mandel dejó de ser viable, por lo que el matemático se retiró de la actividad y eligió una vida mucho más tranquila en Vanuatu, un país que está en el Pacífico Sur.