La historia de David Steward es, sin dudas, una gran inspiración para quienes buscan el famoso "sueño americano". Tuvo una infancia repleta de dificultades, tanto económicas como de segregación, pero con su esfuerzo, visión y actitud emprendedora llegó a ser el afroamericano más rico de los Estados Unidos.
Nacido en Chicago el 2 de julio de 1951, hijo de ama de casa y de un recolector de basura que también tuvo otros trabajos para poder sobrevivir, como mecánico y conserje, supo abrirse camino a pesar de tener una etapa de estudiante llena de adversidades. Además de la pobreza, sufrió una fuerte discriminación durante una etapa donde el racismo estuvo en auge en Norteamérica.
David Steward: la dura infancia del magnate que desafió la adversidad
“Recuerdo todo lo que pasó. Las escuelas separadas, sentarse en el balcón del cine, no poder utilizar la piscina pública...” contó David en una de sus entrevistas. No obstante, remarcó que su padre le inculcó el valor del trabajo duro y el esfuerzo constante, para poder superar cualquier adversidad que se pusiera en su camino.
Pese a los obstáculos, ingresó a la universidad en la década del 70 y comenzó a cosechar éxitos. Se recibió de la Licenciatura en Ciencias Empresariales en la Central Missouri State University, y trabajó como gerente de producción y representante de ventas para la compañía local de ferrocarriles. Y luego fue ejecutivo de cuentas senior en Federal Express, donde fue ampliamente reconocido por su labor.
WorldWide Technology: la empresa que lo llevó a amasar una fortuna de miles de millones
Por su gran desempeño, la empresa lo premió colocándolo en el salón de la fama y lo reconoció como el empleado del año. Su conocimiento le permitió romper barreras y se transformó en propietario de Transportation Business Specialists y Transport Administrative Services. Pero su logro más preciado llegaría en 1990.
Con una gran iniciativa y creatividad fundó WorldWide Technology, proveedor de soluciones tecnológicas a las multinacionales públicas y privadas. Y después se afianzó como una empresa implementadora de imágenes, ciberseguridad y análisis de datos, lo que la hizo crecer de manera exponencial.
Durante los 2000, fundó Telcobuy, una empresa vinculada a las cadenas de suministro. Durante varios años, ambas compañías sólo escalaron. Y aunque tuvieron breves períodos de caída durante la crisis del 2008, rápidamente recuperaron las ganancias.
Se estima que la marca factura cerca de 20.000 millones de dólares al año, mientras que cuenta con una envidiable cartera de clientes: en la lista figuran Citi, Verizon, Dell e Intel. Además, tiene su sede en Saint Louis y cuenta con más de 5.000 trabajadores. Por otra parte, opera más de 185.000 metros cuadrados de almacenamiento, distribución e integración en más de 20 instalaciones.
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