"Nacemos sin traer nada y nos vamos sin llevarnos nada", una frase que se ha reproducido una infinidad de veces. Esta premisa parece haber servido para que las figuras de la más alta sociedad comiencen a sumarse a una tendencia cada vez más popular en este reducido grupo, centrada en desprenderse de sus millones en vida.
Las personas más acaudaladas del mundo entienden que, una vez que ya no estén, no necesitan dejarles toda su fortuna a sus hijos. Al contrario, saben que con esos millones se puede hacer el bien. Con Bill Gates como pionero, muchos multimillonarios comienzan a adherirse a algo que ha despertado críticas y elogios por igual.
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Warren Buffet es uno de los multimillonarios que dejó en claro que le dejará su dinero a sus hijos.
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La decisión de Bill Gates que sorprende al mundo: sus millones a la caridad
Bill Gates fue durante décadas una de las personas más ricas del mundo, aunque en los últimos años perdió posiciones en los rankings de multimillonarios. La razón no estuvo relacionada con malas inversiones ni con problemas en sus negocios, sino con una decisión que lleva más de veinte años ejecutando.
El fundador de Microsoft destina gran parte de su patrimonio a la Fundación Gates, la organización filantrópica que creó junto a Melinda French Gates. Según explicó recientemente, su intención es donar el 99% de su fortuna y dejar solo una pequeña parte a sus tres hijos.
La riqueza de Gates está estimada en alrededor de u$s103.900 millones. Aunque sus herederos recibirán apenas una fracción de ese patrimonio, el empresario aclaró que eso no significa que vayan a tener dificultades económicas. De hecho, el 1% de una fortuna de ese tamaño supera los u$s1.000 millones.
Buena parte de esos recursos provienen del propio empresario que aportó más de u$s63.900 millones. Sin embargo, también contó con el respaldo de otros multimillonarios. Entre ellos aparece Warren Buffett que desde 2006 contribuyó con cerca de u$s47.900 millones para financiar distintos proyectos.
La postura del fundador de Microsoft tiene una fuerte influencia familiar. En distintas entrevistas recordó que sus padres participaban activamente en actividades solidarias y que durante su infancia escuchó una idea que terminó marcando su visión sobre el dinero: la riqueza también implica la responsabilidad de devolver parte de ella a la sociedad.
Warren Buffett se suma a la tendencia: sin herencia para sus hijos
Warren Buffett comparte una filosofía similar. Considerado uno de los inversores más exitosos de la historia, sostiene desde hace décadas que una herencia excesiva puede terminar siendo más un problema que una ayuda.
Esa forma de pensar quedó reflejada en una historia que contó su hija Susan Buffett. Cuando quiso remodelar la cocina de su casa, le pidió un préstamo de u$s41.000 a su padre. La respuesta fue simple: debía ir al banco y solicitar el dinero como cualquier otra persona.
Según relataron sus hijos, esa lógica estuvo presente durante toda su crianza. Desde pequeños recibían una paga semanal de apenas 75 centavos y aprendieron a administrar su dinero sin depender de la fortuna de papá.
Susan también recordó que su padre había instalado una máquina tragamonedas en la casa. Cada vez que alguno de sus hijos gastaba el dinero en algo que él consideraba poco productivo, buena parte terminaba regresando a sus manos.
La única suma importante que recibieron llegó en 1977, cuando Buffett repartió alrededor de u$s90.000 a cada uno tras la venta de una granja familiar. Más allá de ese episodio, los tres desarrollaron sus propias carreras y proyectos.
El inversor anunció hace años que planea donar el 99% de su patrimonio, estimado en unos u$s106.000 millones. Desde entonces transfirió decenas de miles de millones de dólares a causas benéficas, entre ellas la Fundación Gates, la organización que llevaba adelante su fallecida esposa Susan Thompson Buffett y las entidades administradas por sus hijos.
Warren suele resumir esa idea en una frase que repitió durante años: “los hijos deben recibir lo suficiente para poder hacer cualquier cosa, pero no tanto como para no tener que hacer nada”.
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Gates no le dará a sus hijos todo su dinero, y planea donar casi la totalidad de su fortuna.
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Qué es The Giving Pledge
Con el tiempo, Gates y Buffett llevaron esa idea un paso más allá. En 2010, junto con Melinda French Gates, lanzaron The Giving Pledge, una iniciativa que invita a las personas más ricas del mundo a comprometerse públicamente a donar más de la mitad de su fortuna a causas benéficas.
Los participantes pueden realizar esas donaciones durante su vida o dejar establecido en sus testamentos cómo se distribuirá el dinero tras su fallecimiento. Se trata de un compromiso voluntario y no de una obligación legal.
La iniciativa tampoco funciona como una fundación ni administra un fondo común. Cada integrante decide de forma independiente qué organizaciones, proyectos o causas recibirán su patrimonio.
Quienes adhieren a The Giving Pledge publican además una carta abierta en la que explican los motivos de su decisión y los objetivos que esperan alcanzar mediante sus donaciones. Cuando fue presentada en 2010, la iniciativa reunía a 57 multimillonarios.
Con el paso de los años se expandió a nivel internacional y hoy cuenta con más de 250 firmantes de 31 países. Entre ellos figuran algunos de los empresarios y emprendedores más conocidos del mundo, como Mark Zuckerberg, Elon Musk, MacKenzie Scott y Sam Altman.