Caso Oil: Fabián de Sousa aseguró que con los fundamentos se cayó "el cuentito" del macrismo

En una entrevista con el canal C5N, el accionista del Grupo Indalo se refirió a la persecución que sufrió con su socio, Cristóbal López. La Justicia consideró que no hubo delito.

El empresario Fabián De Sousa, accionista del Grupo Indalo, aseguró este sábado que ahora se cayó "el cuentito" impuesto por el macrismo para perjudicarlo junto a su socio, Cristóbal López, en referencia a los fundamentos de la Justicia que consideró esta semana la inexistencia de delito en la causa Oil Combustibles, durante una entrevista con el programa Sobredosis de TV, por el canal C5N.

"Faltaban los fundamentos para saber por donde habían analizado los jueces. Fueron casi dos años y medio de audiencias y de debate para poder llegar a la transparencia y claridad y que habíamos actuado de acuerdo al derecho", resumió.

Concluido el proceso, la Justicia logró determinar que "no era el cuentito" que se había instalado en la opinión pública por el gobierno del expresidente Mauricio Macri "desde marzo de 2016".

“Sabíamos que íbamos a ser una herramienta política de Macri y su grupo de poder, pero nunca imaginamos que nos iban a llevar presos, apoderarse de las compañías y rompernos la vida”, expresó.

De Sousa contó que operadores de Macri les pidieron "acompañamiento para encarcelar a Cristina Fernández de Kirchner" y que ellos se negaron a hacerlo sin la existencia de un delito contra la expresidenta.

Tras negarse a "sumarse a operaciones", el empresario supo inmediatamente que el Poder Ejecutivo de entonces tenía "la vocación" de hacerles pagar "frente a la sociedad el costo de las acciones" que decidieron.

“Cada día que nos levantamos sabíamos que teníamos más bombas que nos iban a generar inconvenientes”, recordó al tiempo que ejemplificó: “Era como la época del proceso, levantaba el teléfono y me decían que tenía ocho prefectos en la puerta de mi casa”.

Sobre esta situación, afirmó que llegaron a tener "dos allanamientos por semana en cada una de las empresas" y que paralelamente los medios de comunicación hegemónicas comenzaron a "construir un demonio" con programas con el de Jorge Lanata en Canal Trece.

“Previo a la llegada de los allanamientos estaban todas las cámaras de televisión. Estaba perfectamente prediseñada entre órganos judiciales y requerimientos de funcionarios del Poder Ejecutivo, y la gran mayoría de la corporación mediática”, sostuvo.

Una vez en la cárcel, denunció que fueron espiados ya que los operadores de Macri conocían de antemano lo charlado con gerentes que los visitaban y "siempre se adelantaban".

Estos ejecutivos, cuando mantenían encuentros con personas del ala macrista, recibían consultas relacionadas a la visita y sus respuestas eran "chequeadas en informe que tenían sobre los que habían estado en las visitas".

“Éramos escuchados tanto en el pabellón como en el lugar donde nos reuníamos con los abogados. Se nota que habían una desgrabación. Tenían el plan que habíamos pensando", aseveró el empresario.

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