9 de febrero 2004 - 00:00

ALCA: el país es acreedor de quienes mantienen subsidios

Puebla, México - La factibilidad de que el Mercosur como bloque avance en negociaciones en todos los frentes, OMC, UE, ALCA, CAN y Asia Oriental más acuerdos bilaterales de la Argentina, pueden crear las condiciones para llegar a un incremento del PIB de 5,6% con un aumento en las exportaciones de 24,6%. Estas son oportunidades excelentes para nuestro país en virtud de que se trata de un país acreedor respecto al resto del mundo por no tener subsidios y por poseer aranceles competitivos sin picos arancelarios que distorsionan las negociaciones.

El reciente fracaso de Puebla, México, impiden un avance respecto al cronograma originariamente previsto. Estados Unidos y Canadá encabezan posiciones irreductibles en materia agrícola que son inaceptables para el Mercosur pues se trata de construir reglas claras y transparentes aceptables para todos.

Muchas veces se critica a la Argentina por «dobles discursos» en materia internacional, principalmente en lo referente a las relaciones con organismos multilaterales de crédito o respecto a la posición frente a nuestros acreedores privados. Pero qué deberíamos decir nosotros respecto a Estados Unidos que por un lado pregona el ALCA y por el otro acepta una ley de subsidios agrícola que resulta claramente incompatible con la OMC y con el ALCA aprobada por el Congreso y no vetada por el presidente. O también qué deberíamos decir de la Unión Europea que destina dos dólares en subsidio por cada vaca mientras que en la Argentina 50% de la población vive con dos dólares por día.

Para nuestro país es auspicioso avanzar en acuerdos internacionales porque permitiría conquistar nuevos mercados, pero éstos no se logran solamente por reducción de aranceles. Para llegar a nuevos mercados o incrementar nuestra participación ya existente se necesita financiamiento, inversiones, diseño, control de calidad, infraestructura y estrategias competitivas para distintos complejos productivos, y en este sentido, la posibilidad de coadyuvar a la obtención de nuevos mercados requiere un fondo de convergencia que permita reestructurar los sectores que se perjudican para evitar costos sociales por las asimetrías existentes.

La cumbre de Miami en noviembre permitió reafirmar la factibilidad de lograr un ALCA realista, esto es, acordar un conjunto de derechos y obligaciones equilibrado entre los 34 países miembro con la posibilidad de incrementar los beneficios de los países en negociaciones plurilaterales.

Hablar del ALCA implica reconocer un mercado con 800 M de habitantes y 1 billón 812.000 millones de dólares de comercio, pero también implica reconocer la existencia de aranceles promedios diferenciales disímiles entre los países miembro. Mientras que el arancel promedio de Estados Unidos y Canadá oscilan en torno a 5 y 6% con picos arancelarios pronunciados, el Mercosur representa un arancel promedio elevado cuando se toman en cuenta los derechos específicos.

El debate está centrado en un conjunto de derechos y obligaciones para los nueve grupos de negociación con el objetivo de lograr en noviembre del corriente año la suscripción de un acuerdo de libre comercio en una cumbre a realizarse en Brasil.

El ALCA podría comenzar a debatirse en los Congresos de los países miembro durante 2005 a los efectos de iniciar su efectiva ejecución a partir de enero de 2006.

Las negociaciones marcan la existencia de dos bloques principales: Mercosur y el Grupo de los 14 que incluye entre otros a Estados Unidos, Canadá, México, Chile, El Salvador, Nicaragua, Ecuador, Perú, Guatemala, Panamá, Costa Rica, Colombia, República Dominicana y Honduras.

Las diferencias estriban en las propuestas de acceso a mercados, agricultura, servicios e inversiones.

En materia de acceso a servicios, la posición del grupo de 14 miembros adopta una actitud de someter todo el universo arancelario a negociación no admitiendo la eliminación a cero de todos los aranceles en la finalización de los 15 años divididos en cuatro etapas. La actitud de este grupo es concentrar cerca de 90% de los productos sujeto a arancel cero -menciona lo «sustancial del comercio» en esta negociación-, pero el Mercosur admite que de 10% restante podría incluir a productos preferentemente agrícolas que interesan a nuestros países. La propuesta del Mercosur es negociar todo el universo arancelario sin restricciones y sin esconder en cartas de negociación de último momento o medidas antidumping que generen restricciones de acceso a mercados.

• Sin avances

En materia de agricultura el G-14 admite solamente la eliminación de los subsidios a la exportación, pero no avanza respecto a los subsidios a la producción ni a los elementos adicionales como créditos a las exportaciones, seguros, garantías de crédito a las exportaciones de productos agrícolas, ayuda alimentaria, entre otros aspectos relevantes que encubren subsidios.

En materia de servicios e inversiones el Mercosur plantea el formato de negociación bilateral mientras que el G-14 plantea esta cuestión como central en la estrategia de negociación. Existen ciertas coincidencias amén de las modificaciones que surgirán en las negociaciones en virtud de acuerdos respecto al tratamiento de derechos de propiedad intelectual, política de competencia, solución de controversias y en menor medida las medidas antidumping y derechos compensatorios que constituye una cuestión principal para el Mercosur en virtud de posibles sorpresas al final del camino. Los principios admitidos como posibles de obtener consenso son los siguientes: a) El ALCA debe ser compatible con la OMC; b) participación de todos los países en las negociaciones del conjunto común de derechos y obligaciones; c) las negociaciones deben tender a lograr un acuerdo equilibrado incluyendo estrategias de fortalecimiento institucional, cooperación, y asistencia técnica y, d) coexistencia del ALCA con acuerdos subregionales y bilaterales.

Los temas más conflictivos residen en las limitaciones de acceso a mercados, en los subsidios agrícolas, en los servicios y en las inversiones.

No es fácil resolver estos temas en virtud de las asimetrías existentes entre países. México es uno de los países que más acuerdos internacionales ha firmado, Chile también avanzó en diferentes frentes con acuerdos de libre comercio con la UE y con Estados Unidos. El Caricom (Caribe) está integrado por 14 países con fuertes asimetrías respecto a otras naciones del hemisferio.

Contemplar la realidad de las economías pequeñas, de las capacidades institucionales y de proteger los intereses nacionales seguramente implicará extremar esfuerzos entre las partes para avanzar en un acuerdo y cumplir el cronograma fijado.

(*) Senador nacional (PJ Chaco)

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