El ORDEN está establecido como ley natural, para mantener bajo control estable, el sistema que existe en el universo y le da sentido a todo lo que en él hallamos. Cumpliendo distintas funciones según como sea, desde el instante cero en que la creación se manifestó.
Dar orden o impulsar el equilibrio sobre un campo desconocido, que nunca jamás existió. Previamente, se requiere tener una suma constante de experiencias logradas con el tiempo, en las distintas instancias que fueron pasando para lograr llegar a un punto clave, donde se pueda reevaluar lo aprendido, y tomar como bueno o malo aquello que se ha transitado. Obteniéndose de esta manera, el esperado resultado de la EXPERIENCIA.
La experiencia nos brinda, automáticamente, luego de una asimilación de conceptos, el SABER.
El saber qué se convierte en un poder prestado a un individuo, cuya capacidad tubo para administrar equilibradamente a lo largo de su vida, el lugar que el universo le concedió como instrumento. Tallándose así, bajo su dominio y observación, la llave maestra, qué es capaz de generar recursos apropiados, con los canales preestablecidos por la naturaleza. Para proponer un plan de acción, donde todas las partes que integran el sistema, puedan cooperar brindando sus servicios a favor del crecimiento, y potenciando su núcleo madre. Para que éste pueda, prósperamente, pasar a un siguiente nivel, conduciendo a un mejorado y sustentable desarrollo en el tiempo.
De esta manera, se llevó a cabo en grandes dimensiones, el concepto de gobernar, visto de una mirada universal.
Ahora bien me preguntó, nuestra sociedad ¿Está capacitada para gobernar? ¿Tenemos la humildad suficiente para dirigir otras vidas? ¿Los estudios modernos, avalan realmente las miradas objetivas que se debe tener para gobernar? ¿Es necesario que el ser humano en comunidad sea gobernado, o puede a voluntad, conociéndose asimismo, encaminar su vida sin necesidad de que un tercero le diga que tiene que hacer?
Claro esta, que conducir un sistema no es para cualquiera. Cómo primera instancia, se debe tener un dominio absoluto ante cualquier deseo que se tenga. Eliminándolo de manera radical y permanente, conscientemente, para no perjudicar el área que se me ha otorgado buscando un beneficio propio. En segundo lugar, generar un diagnóstico del potencial que poséo a mi favor, para poder aportar lo que soy, sin mezquinar la ayuda de otros, que ante el caso de no llegar a cubrir la demanda necesaria, cuente a mi lado con otros individuos que poseen cualidades que no disponga, dando ellos, sus conocimiento para que siga creciendo el lugar que me fue confiado. Por eso digo, que estar al frente de cualquier orden natural o institucional, no es para cualquiera.
Las dimensiones conceptuales y de acción, que se deben tener para estar a esas alturas, solo te la puede otorgar la LONGEVIDAD. Porque es el mayor premio que la vida te puede dar. Ya qué transitaste por varios caminos que te pusieron a prueba, y al superarlos, estabas llegando a un nivel superior, dónde después de cada grado, comprendiste la importancia del solo acto de estar vivo como una bendición de Dios.
Lo dicho anteriormente, fue una realidad en distintas culturas antiguas que dominaron la tierra. Donde la persona más avanzada de edad, ponían sus conocimientos a disposición de la comunidad, la que se convertía en el jefe de mayor rango, para guiarla inteligentemente, y así poder superar los diversos problemas qué se podrían presentar en el futuro de la misma. Donde todos los habitantes, trabajaban de manera sincronizada, usando cada una de las habilidades que poseían para sacar adelante a dicha sociedad.
En la actualidad, la facultad de gobernar, está implementada bajo un sistema que presiona a sus residentes, a que estos sean consumidores voraces de un mercado comercial que se está expandiendo. Bajo el lema de una "vida moderna", que conlleva a que estos pierdan libertad de ser y pensar, amenazándolos de que van a perder su calidad de vida, sino compran lo que el sistema financiero les ofrece. Siendo esto un acto que viola el derecho de cualquier persona digna que quiera, simplemente, existir de forma normal sobre la haz de la Tierra.
A lo largo de las épocas, la acción de conducir una sociedad, fue variando según las creencias que cada cultura poseía, algunos mas a favor y otros en contra de la que estaba en ese momento. Por eso es bueno, replantearse, si estamos o no en condiciones de liderar un grupo de seres, a los que vamos a tener que guiar durante un tiempo. Sabiendo que las familias depositaron un voto de confianza en vos, para que él prosperar de la población se desarrolle en las siguientes periodos bajo tu supervisión.
Por último, manifestó que como el hecho de gobernar es el mayor cargo superior a todo, que cualquiera individuo puede tener. Se le debería exigir tanto como el lugar que va a ocupar. Es decir, qué los requisitos para estar en un trono demandó, se debería focalizar más en las condiciones psicológicas, forma de ser y si está con la capacidad necesaria para eso, más que en los estudios académicos que pueda tener.
Y recuerden que: "Si una persona no sabe gobernarse a sí misma, nunca lo sabrá hacer con el resto".
Autor de tres libros, con una orientación espiritual: Los Tesoros que Abundan en mi Corazón, Las Riquezas del Paraíso Celestial y Eternas Palabras de Reino Divino. Participante de encuentros literarios, como la Feria de Libros de Paraná y la Feria del Libro de Buenos Aires. Seleccionado con el texto Nueva Humanidad, para formar parte de la Antología Conspira, editada y realizada en Colombia por la editorial Nueve Editores.
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