El quinto mes del año arranca con un panorama global que no termina de aquietarse. La pulseada comercial entre Estados Unidos y China sigue siendo un ruido constante de fondo, con idas y vueltas en las negociaciones arancelarias que mantienen a los mercados en vilo. Además, el precio del petróleo se desplomó en abril (WTI -18%), aunque algunos analistas sostienen que esto podría traer algo de alivio en términos de inflación global.
Como contracara, si miramos hacia adentro, la Argentina parece estar viviendo un momento de relativa calma, al menos en lo macro. Después de la flexibilización del cepo, los números de inflación de abril podrían darnos una sorpresa positiva, contradiciendo voces que anticipaban un fuerte "pass through" para mayo, cerrando más cerca del 3,7% de marzo que del 5% que algunas consultoras comenzaban a estimar.
Además, mayo es el mes de la cosecha gruesa, y eso históricamente trae dólares frescos que suelen darle un respaldo a la estabilidad del tipo de cambio y ayudarán sin duda a seguir engrosando las reservas del Banco Central (BCRA).
En este escenario de contrastes, se abre una ventana para armar una cartera de inversión diversificada y aprovechar algunos puntos de entrada que ofrece el contexto internacional para posicionarse en activos con alto potencial en el mediano y largo plazo.
Dejá tu comentario