El domingo Javier Milei superó prácticamente todas las expectativas previas con su caudal electoral y tomó por sorpresa a los mercados.
Inversiones. Un activo muy popular en el camino hacia las elecciones fueron los bonos soberanos en dólares: Bonares y Globales.
El domingo Javier Milei superó prácticamente todas las expectativas previas con su caudal electoral y tomó por sorpresa a los mercados.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El día posterior se vieron fuertes impactos negativos en la cotización de los activos argentinos, pero en el caso de varios ADRs listados en Nueva York llegaron a revertirse durante la misma rueda que se caracterizó por un gran nivel de volatilidad.
El panorama a futuro luce muy incierto y prueba de eso es que los analistas hoy debaten qué tan posible sería una dolarización de la economía argentina, un escenario implausible hace apenas unas semanas.
Una conducta muy arraigada en el inversor argentino es dolarizar sus posiciones ante el miedo y/o la incertidumbre y los precios ratificaron una vez más ese comportamiento anclado en nuestra compleja historia monetaria.
Ante el revuelo electoral y la concreción del, tantas veces negado previamente, salto discreto del tipo de cambio oficial que lo llevó hasta $350, los inversores salieron a comprar dólares y llevaron al tipo de cambio MEP/CCL hasta niveles ajustados por inflación comparables a los observados durante el 2002.
Por el momento, la situación parece haberse estabilizado. Si bien la fragilidad es considerable, creemos que esta estabilidad de precio puede mantenerse hasta las elecciones generales. Por supuesto, esta calma potencial es condicional a la efectivización del próximo desembolso del FMI.
Para los inversores en pesos, la reacción natural ante el salto del tipo de cambio oficial fue posicionarse en activos atados a la inflación para capturar la inminente aceleración inflacionaria. En nuestra opinión para quienes tengan o quieran mantener posiciones en pesos, estos títulos que ajustan por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) resultan interesantes.
La liquidez de estos instrumentos está concentrada en los títulos soberanos. Para quienes prefieran opciones enfocadas en créditos privados, a costa de resignar rendimiento a priori, alternativas como el FCI Gainvest FF y Galileo Ahorro Plus están disponibles en nuestra plataforma.
Otro activo muy popular en el camino hacia las elecciones fueron los bonos soberanos en dólares: Bonares y Globales. La respuesta post electoral del mercado fue contundente y no llegaron a recuperarse como las acciones argentinas, con la excepción de los bancos. En nuestra opinión, se puede generar una oportunidad para perfiles especulativos que estén dispuestos a exponerse con títulos como el GD35 emitido bajo legislación Nueva York y cotizando actualmente en paridades cercanas a los 30 centavos por dólar.
Sin embargo, todas estas recomendaciones asumen que argentina no empeora su situación en el corto plazo. La revisión del FMI que veremos el 23 de agosto es un hito insoslayable en el camino a las elecciones. De no aprobarse, la situación hasta fin de año podría requerir de medidas drásticas que sumen incertidumbre, volatilidad y subas del tipo de cambio tanto oficial como de mercado. No parece ser el escenario base de los inversores ya que los precios no reflejan dicha situación, pero ciertamente es un tema para monitorear muy de cerca.
Por supuesto, también ofrecemos la posibilidad de acceder al mundo offshore para inversores que busquen diversificar, al menos parcialmente, sus riesgos más allá de las fronteras nacionales. Disponemos de tres carteras modelo elaboradas en función de diferentes perfiles de riesgo y acceso a una amplísima gama de activos que incluyen títulos o acciones individuales, fondos con cotización de mercado (ETFs) y Fondos Mutuos.
Dejá tu comentario