Los vecinos de Tigre vemos con asombro cómo después de doce años de Gobierno de una misma fuerza política, el intendente Julio Zamora sumó a La Cámpora al Gobierno y responsabiliza a Cambiemos de su propio fracaso en materia de cloacas, educación, salud y obras de infraestructura urbana que necesitamos para vivir mejor en Tigre.
Cuando asumió Cambiemos 9 de cada 10 vecinos no tenían cloacas. Hoy entre obras terminadas, en ejecución y proyectos elaborados, los vecinos de Tigre pueden saber que habrá cloacas en todo el municipio. No son palabras, es información pública disponible para cualquier ciudadano en el sitio web de AySA.
En los últimos tres años se hicieron más obras de Agua Potable y Cloacas que en los doce años anteriores en los que gobernó el espacio de Julio Zamora, pero para el intendente es más importante hacer declaraciones electoralistas que ponerse a trabajar juntos para mejorar la vida de nuestros vecinos.
Tenemos que actuar con honestidad. Hoy tenemos 44 obras terminadas o avanzadas que benefician a casi 200 mil habitantes con una inversión de $2.300 millones por parte del Gobierno nacional y proyectos elaborados para otras 37 obras que, con una inversión de $4200 millones sumarán 300 mil vecinos hasta completar la cobertura total. El Municipio no aportó ni un solo peso.
Tigre tiene el presupuesto más alto de la zona norte y el sistema de salud pública colapsado por negligencia y especulación de las autoridades locales. Los municipios que cuidan a sus vecinos con éxito lo hacen trabajando junto al hospital provincial y no en contra.
En materia de salud es gravísimo lo que sucede. Existe un plan que toma de rehén a la salud de los vecinos para poder ganar votos. Se trata de brindar mala asistencia a los vecinos a nivel municipal para que deban ir al hospital provincial al que, además, se le quitó todo el apoyo que recibía por parte del municipio. El resultado es el colapso del hospital debido a esta falta de apoyo y demanda excepcional. Luego el municipio responsabiliza a la gestión provincial de cambiemos.
Muestra de esta actitud es que desde el año 2017 el Gobierno nacional giró fondos para construir dos hospitales de diagnóstico inmediato y las obras no avanzan.
En Tigre los 23 centros municipales de salud funcionan con horarios reducidos, con pocos y mal cuidados profesionales de la salud y con carencias de insumos básicos. Esto hace que los vecinos con dolencias menores que podrían atenderse cerca de su casa deban acudir al hospital provincial que entonces se ve desbordado.
Hace pocas semanas una docente de la escuela primaria 27 en Rincón de Milberg se cayó y fracturó una costilla al caer por una escalera que no tenía luz. Conozco esa escuela. Le faltan vidrios y estufas, los baños se inundan y los techos se llueven. El Gobierno de María Eugenia Vidal giró los fondos para infraestructura de las escuelas y el municipio no los ejecuta. Sin embargo, abrazado a Roberto Baradel, Julio Zamora se embandera como un defensor de la educación pública.
Tigre es maravilloso y el lugar donde muchos amamos vivir. Avanzó mucho y hoy tenemos el desafío de no retroceder. Tigre está para mucho más y lo tenemos que hacer trabajando juntos sin engaños ni peleas políticas inútiles.
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