ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

2 de agosto 2007 - 00:00

"La Chávez dependencia"

Un economista y ex funcionario del Palacio de Hacienda criticó en diálogo con este diario el manejo de la deuda que está realizando el gobierno argentino. Consideró un «grave error» que no haya cerrado el año financiero en el primer semestre del año y «la Chávez dependencia». También opinó sobre la manipulación de los números del INDEC: «Este manoseo nos condena a quedarnos sin moneda nacional, porque nadie querrá efectuar un contrato de largo plazo en pesos al no poder contar con una variable de ajuste». Veamos.

ver más
PERIODISTA: ¿Qué opina del manejo que está haciendo el gobierno en lo que respecta al endeudamiento?

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Ex Funcionario: Parece insólito haber llegado a esta altura del año sin las necesidades de financiamiento totalmente cubiertas. Evidentemente, se tendrían que haber buscado los fondos en el mercado de capitales en el primer semestre, cuando había mucha liquidez y la Argentina conseguía plata muy barata. Más allá de la turbulencia en el mercado internacional, que no era sencillo de predecir, se sabía que entrábamos aquí en un período preelectoral y era lógico que aumentara la incertidumbre de los inversores.

P.: ¿Cómo se cubrirá el bache que queda de u$s 2.500 millones hasta fin de año?

Ex F.: Ahora se está recurriendo nuevamente a Venezuela, un tanto de apuro. La lógica de la reestructuración que se hizo en 2005 no era seguir dependiendo del dinero de Hugo Chávez, sino conseguir dinero fresco en los mercados, tanto a nivel local como internacional. No tiene sentido recurrir a esa billetera. Me imagino que si los mercados siguen complicados habrá más adelantos transitorios del Banco Central, hay lugar para unos $ 4.000 millones, y también dinero que le sobra a la ANSeS. No es lógico, porque ese superávit previsional debería manejarse como si fuese una AFJP, o sea previendo los pagos a los jubilados del futuro y se termina aplicando a necesidades corrientes.

P.: ¿Por qué se vuelve a una situación de zozobra sobre la deuda y los futuros vencimientos?

Ex F.: En realidad, las cosas no se hicieron bien desde la reestructuración. La secuencia lógica hubiera sido arreglar con el Club de París inmediatamente después del canje y luego dar una segunda oportunidad a los bonistas, obviamente con algún castigo tras la suba que habían tenido los títulos. Se optó por cancelar todo con el FMI, pese a que la relación con ellos estaba completamente controlada. La consecuencia fue que todo el lobby de los bonistas se trasladó al Club de París y por eso hasta ahora no se pudo llegar a un acuerdo.

P.: La fuerte colocación de bonos en pesos que ajustan por CER luego de la crisis de 2002 y en el canje de la deuda, ¿no terminó abultando el stock de la deuda y precipitó la «cocina» de los datos de inflación?

Ex F.: Lo que ocurre es que el compromiso de cualquier gobierno debiera ser el de mantener la inflación bajo control y no dejar que se escape sin importar las consecuencias. Pero meterse con los datos de la inflación es gravísimo, porque ahora quedó completamente vedada la posibilidad de emitir deuda en pesos a largo plazo, porque nos quedamos sin una variable que permita ajustarla. En otras palabras, nos volvemos a quedar sin moneda nacional, todo lo contrario a lo que se había intentado hacer a partir de 2002. ¿Qué vamos a hacer si se produce una nueva crisis, volver a la dolarización?

P.: ¿A qué atribuye el saltodel riesgo-país de la Argentina hasta casi 500 puntos básicos?

Ex F.: Más allá de la situación internacional, es evidente que está afectando la caída del superávit fiscal. El gobierno no puede esperar mucho para aplicar medidas correctivas porque estamos mucho peor que otros países de la región. Y es evidente que la manipulación de la inflación representa una quita para los inversores que apostaron por los títulos argentinos. Cuando (Roberto) Lavagna tuvo que renegociar la deuda, los inversores decían que se actuaba de mala fe. Pero la mala fe está ahora porque no se quiere reconocer lo que ocurre con los precios.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias