Psicología de un asesino: ¿pudo ser manipulado?

Opiniones

El asesino siente que está representando a una corriente de pensamiento y que el es el encargado de realizar el deseo de ese sector.

El motor de la violencia es un pensamiento que tiene una lógica que justifica el asesinato. Este pensamiento antecede a la acción. El placer de decidir sobre la vida ajena es el combustible para ejecutar el asesinato. Cuando la violencia es hacia una figura publica excede la mente del asesino.

El asesino siente que está representando a una corriente de pensamiento y que el es el encargado de realizar el deseo de ese sector. Ya no es un acto individual, ni aislado, su acto encarna la creencia de quienes piensan como él. Está muy estudiado como se puede manipular la mente de las personas.

La reiteración de una idea, la insistencia sobre la misma, la instalación de la sospecha acerca de las conductas ajenas, todo esto realizado por los que tienen formas de difundirlas, termina siendo un llamado a la acción. Esta manipulación produce que el asesino termine creyendo que cumple un mandato.

El mandato consiste en hacer propio el deseo ajeno, aquel que me convencieron que me llevaría al reconocimiento público. La bala es el último eslabón de una cadena de palabras.

Todo comienza allí en los discursos y termina en la mano de quien es pensado por los dueños del discurso del odio.

Psicólogo (M.N 2666)

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