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8 de agosto 2006 - 00:00

Rusia mejora: datos para los inversores

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De los muchos países que aprovechan los altos precios de las materias primas, Rusia no sólo se destaca por el tamaño de sus reservas: es uno de los únicos en los cuales el presidente, con una aceptación de 70% en las encuestas, goza de un apoyo absoluto de la población, cuando Bush, Chirac, Blair flotan en 30% y parece que recientemente no hay otro político en el mundo que se destaque.

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La mayor parte de las elecciones recientes -si no hablamos de Cuba y Venezuela- se han resuelto con un casi empate entre dos o más candidatos. Tras devaluar su moneda en 75% y anunciar una moratoria sobre 30.000 millones de dólares en 1997, la economía ha logrado el milagro, gracias a una sólida reestructuración del sector industrial y a un corte de 16% en el gasto público. El precio del petróleo ha contribuido al éxito del país -las exportaciones han subido de 8.000 a 120.000 millones de dólares anuales-, pero también el excelente manejo financiero de Putin, que está demostrando una clara visión estratégica. Los capitales recaudados han servido para reducir la deuda pública en 50% y para la formación de una reserva de estabilización que ya alcanzó los 70 billones de dólares.

La imagen de Rusia es exactamente lo opuesto de EE.UU.: superávit fiscal de 7%, balanza comercial en alza de 6%, inflación controlada y estabilizada a 11%, reservas internacionales de 180.000 millones, mientras que el sueldo mínimo se ha triplicado. Todo esto acompañado por una política que puede tranquilamente tildarse de arrogante. Putin se lo puede permitir todo, apalancando sobre las reservas de materias primas. Quien mandahoy es el que las conserva. Si hace pocos años éste era un mundo de compradores, hoy se ha vuelto un mundo de vendedores con todas las consecuencias. Nada más fácil que poner a Europa -pero también a EE.UU.- de rodillas, como lo hizo en el mes de febrero, cuando por un día cortó los gasoductos que proveen a Europa de 25% de sus necesidades de gas natural. La señal fue muy clara.

  • Sarcasmo

  • En la reciente reunión del G-8 en San Pietroburgo, el presidente ruso retribuyó con notas sarcásticas a todos los que trataron enfrentarlo. Bush, por ejemplo, le comentó que el pueblo de Estados Unidos espera que él sepa desarrollar en Rusia instituciones democráticas como las que existen en Irak. Putin le contestó: «Francamente, lo último que queremos es tener algún tipo de democracia que se parezca a la que tienen los iraquíes». En su política, como gran potencia renacida, Rusia bloqueó el desarrollo del enorme proyecto de explotación de gas Shtokman en el Mar de Barens. Justamente -piensan ellos-, la energía tendrá un valor superior dentro de unos años, por lo tanto: ¿por qué apresurarse en sacarla del subsuelo?

    ¿Qué nos enseña todo esto? Seguramente vale la pena invertir en Rusia. Se puede hacer directamente comprando acciones de Gazprom (mayor productor de gas del mundo) o de Rosneft, petrolera que recibió «de regalo» los activos de la antigua Yukos. Mejor aún es invertir en un buen fondo en la Bolsa de Moscú. Otra alternativa, con un gobierno tan fuerte, es asumir que Rusia hará de todo para que los valores de las materias primas que ellos producen suban, acompañándolos.

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