¿Es un buen momento para invertir en bienes raíces en Uruguay?

Opiniones

Argentina y Uruguay, tan iguales y tan distintos. Tan lejos y tan cerca. Dicen que cuando uno se resfría, el otro estornuda. Y nunca más real ahora en la era del coronavirus, donde el miedo al contagio está al orden del día.

¿Cómo estamos en Uruguay? Con respecto al Covid-19, los primeros casos comenzaron diez días después que en la Argentina. Por ahora, lo vamos transitando bien. Con la curva muy plana y reduciendo los casos nuevos hasta un dígito.

No ha sido dictada en nuestro país una cuarentena obligatoria sino una recomendación de aislamiento social. Uruguay apostó a mantener la economía funcionando y apelando a la racionalidad de su gente. Poco a poco, se han ido reactivando casi todos los componentes de la economía. Solo falta abrir colegios y shoppings.

Con respecto a temas de mercado, y más específicamente del mercado inmobiliario, estuvimos en stand by en marzo. Luego trabajamos mucho asesorando clientes e inversores interesados en Residencia Fiscal en el Uruguay, zonas Francas, y exenciones impositivas.

Nos hicimos expertos en Zoom, trabajando a ritmo fuerte en estos temas durante todo abril. En mayo ya pasamos a modo comercial con un buen volumen consultas. Los parámetros de nuestras webs comenzaron a crecer. Las inmobiliarias comenzamos a trabajar normalmente adaptados al protocolo.

Las consultas se concentraron en casas y chacras. Nadie quiere pasar un día más en un departamento.

Estamos cerrando operaciones más que nada con uruguayos y cerrando reservas digitales con extranjeros esperando concretar en cuanto se abran las fronteras el 15 de junio.

En términos más específicos de mercado, no hubo una bajada generalizada de valores. Los precios se han mantenido pero las operaciones realizadas se concretan en valores de entre un 10 a un 20 % menos respecto de los valores anteriores.

Coronavirus mediante, en términos económicos pensamos que el efecto va a ser puntual y seguramente tengamos una V (ve corta) en nuestra gráfica del PBI. No hay riesgo de perder la estabilidad, la actividad se contrajo pero también las empresas tuvieron grandes bajas en sus costos.

Esto gracias a mecanismos del estado como el Seguro de paro (que paga los sueldos a los empleados durante cuatro o seis meses) lo cual constituye un alivio y contribuye a que los cierres de empresas sea mínimos. El retroceso va a ser inevitable pero en un escenario controlado y previsible.

En síntesis, tras el cimbronazo del Covid-19, Uruguay sigue manteniendo sus principales características que lo hacen una plaza de inversión segura.

Mantiene un escenario socio político estable con instituciones fuertes, en una economía que mantiene su grado inversor. Ofreciendo al pequeño y mediano inversor, seguridad, estabilidad, gran accesibilidad para el inversor argentino y, por supuesto, la posibilidad una renta mensual en dólares.

(*) Titular de Amarras.

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