P.: En términos de infraestructura y movilidad, ¿cuál es la realidad de la Ciudad si se la compara con las principales capitales del mundo?
P.B.: Buenos Aires es una ciudad extraordinaria. Fue elegida como la más atractiva para visitar en todo el mundo y en diversos indicadores, como vivir y estudiar, suele estar en el top 10. Sin embargo, en términos de movilidad estamos en el top 50. Hoy se destinan en promedio 83 minutos por día en transporte. Nuestro objetivo es devolverle un 25% de ese tiempo, es decir, unos 20 minutos por día. Desde la gestión de Jorge Macri trabajamos para darle tiempo a los ciudadanos y que eso se traduzca en mayor libertad para vivir mejor, para crear y para lo que cada uno disponga. Somos conscientes de que estamos lejos de las ciudades que tienen los mejores indicadores. Todavía hay mucho para mejorar.
El ministro porteño, Pablo Bereciartua, habló sobre el avance del Sistema Integrado de Movilidad.
Mariano Fuchila
P.: ¿Qué lugar ocupa el Sistema Intermodal en ese plan y en la búsqueda de desarrollar una Ciudad policéntrica, una idea que suele mencionar frecuentemente?
P.B.: Es central. Hoy la Ciudad sigue funcionando con tres centros neurálgicos: el casco histórico, que sigue siendo importante a pesar de los cambios que trajo la pandemia, Belgrano-Núñez y Caballito. Son los núcleos de mayor congestión. El sistema de transporte actual converge al Obelisco. El Sistema Integrado de Movilidad consiste en hacer arcos Norte-Sur que serán completamente eléctricos y que le permitirán al ciudadano ir de un nodo a otro sin pasar por el centro. El plan busca generar una Ciudad policéntrica con el objetivo de que el ciudadano pueda transportarse con similar facilidad, en un sistema de transporte de características similares, sin la necesidad de pasar por esos tres centros.
P.: ¿El eBus fue la prueba piloto del plan?
P.B.: Como en La Odisea, fue nuestro caballo de Troya (risas). El eBus fue el primer arco Norte-Sur. Lo hicimos en 8 meses. Fue la primera línea 100% eléctrica de la Ciudad. Lo que queríamos era demostrarle al sistema que íbamos a cambiar la energía y la forma en que nos movemos. Hace ya un año y 3 meses que está operando.
P.: Están avanzando en la primera línea del TramBus. ¿Qué diferencia tiene con el Metrobus?
P.B.: La T1 es un nuevo arco Norte-Sur dentro del plan. Es un nuevo transporte masivo en el distrito. Estimamos que lo utilizarán entre 50.000 y 60.000 personas al día con frecuencias de 4 minutos. Tendrá un impacto realmente importante. El Metrobus tuvo un impacto muy positivo al ahorrar tiempos y ordenar el espacio público, sobre trazas que ya existían como la 9 de Julio o Cabildo. El TramBus es una innovación mayor porque estamos creando corredores que no existían. Va a conectar Nueva Pompeya con Aeroparque pasando por Acoyte, que es el centro geográfico de la Ciudad.
P.: ¿Cuándo estiman que estará operativa y cuántos puntos de trasbordo?
P.B.: La primera semana de diciembre va a estar terminada. Solo la T1 en este momento tiene 55 frentes de obra, algo que nunca habíamos tenido. Tendrá 71 paradores: habrá 60 que serán iguales a los que conocemos del Metrobus, pero a los otros 11 los denominamos “icónicos” porque van a tener otro diseño y estarán ubicados en puntos de cruce con el subte. Serán centros especiales de trasbordo. Algunos se ubicarán en Pompeya y Pacífico, donde hay trenes, y en la terminal de aviones de Aeroparque. En esos 11 paradores icónicos vamos a sumar además tres equipamientos urbanos que la Ciudad hoy no tiene: instalaremos cargadores de autos eléctricos en una periferia de 200 metros, colocaremos espacios para que cada persona pueda guardar su bicicleta personal y concesionaremos un sistema de lockers para dejar los paquetes de última milla. Si vos comprás por delivery pero no estás en tu casa para recibirlo, lo podrás enviar a un locker para pasar a buscarlo en el horario que elijas.
P.: ¿El plan para desarrollar la T2 se mantiene?
P.B.: Sí. Va a ser equidistante entre la General Paz y la T1. Pasará por Flores, Villa del Parque, Agronomía, Ciudad Universitaria y también llegará a Aeroparque. Ambas están pensadas como un transporte eléctrico en superficie acopladas al Subte. La tarifa va a ser integrada —lo que se paga en uno se descuenta del otro—, también tendrá carriles exclusivos y semáforos observados: cada vehículo estará conectado digitalmente con los semáforos y, en base a un cálculo de tiempo y cercanía, podrá cambiar de rojo a verde para dejarlo pasar. La velocidad máxima será la misma, pero la velocidad promedio será superior. Proyectamos que permitirá obtener un 20% de ahorro de tiempo. De Pompeya a Aeroparque hoy tardás 1 hora 40 en promedio. Nuestro equipo estima que con la T1 se reduciría a 1 hora 5 minutos. Hasta la llegada de Jorge Macri, Ciudad había hecho en 14 años 66 km de Metrobus. En esta gestión estamos haciendo 22 km en un año.
Avanza el plan para la construcción de la línea F. El gobierno porteño apuesta a firmar el contrato este año con la empresa adjudicataria.
Mariano Fuchila
Pablo Bereciartua sobre el subte F: "Esperamos comenzar las obras en el verano de 2027"
P.: Mencionó al subte como parte del plan. La línea F fue anunciada en febrero de 2025. Desde entonces se pospuso en varias oportunidades la apertura de los sobres de la licitación. ¿Se mantiene la fecha de octubre?
P.B.: Sí. La licitación de la línea F se abrirá el 2 de octubre. Es la más grande de la Argentina en este momento. Es muy distinta al subte H, la última que se construyó, porque toma las innovaciones de las líneas más modernas del mundo como la Elizabeth en Londres, la 14 en París o la 11 en Madrid, que son las que hemos revisado. El director de infraestructura de Madrid está en Buenos Aires. Al ritmo que llevamos estamos licitando más rápido que ellos.
P.: Pasará por una zona muy congestionada, ¿cómo será el proceso de construcción para evitar generar mayores complicaciones en el tránsito?
P.B.: Se va a construir con TBM (NdR: Tunnel Boring Machine), que es una máquina tuneladora que permite que la obra afecte en menor medida al vecino. Por ejemplo, porque la tierra del túnel saldrá por el extremo inicial, lo que hará que uno no vea a los camiones ni esté afectado por el material. Acá no había experiencia en su uso. La línea H se hizo con el método tradicional, que es pico y pala, y por eso tardó 17 años. Por ese motivo, hoy todos los consorcios que se están por presentar han tenido que conseguir socios extranjeros.
P.: ¿Ese fue el motivo por el que debió posponerse la licitación en varias oportunidades?
P.B.: Demoran dos cosas. Por un lado, es una licitación muy compleja para el estándar argentino desde el punto de vista de la ingeniería: atraviesa la Ciudad más importante y densamente poblada del país y pasa por lugares importantes como el Congreso de la Nación. Por otro lado, es una licitación que para las empresas internacionales requiere de un análisis especial porque están tomando un compromiso en un país como el nuestro que recién está empezando a normalizar la economía. Ha habido empresas muy importantes que la estudiaron y finalmente decidieron no presentarse, pero no por el proyecto o por la Ciudad en sí, porque está muy bien administrada y tiene un nivel bajo de deuda.
P.: Respecto al financiamiento, recientemente se aprobó el proyecto en la Legislatura que habilita a la Ciudad a salir al mercado para tomar deuda para la obra. ¿Están en tratativas para salir al mercado?
P.B.: Puedo decirte que ese fue el hecho más contundente del proyecto hasta ahora. Fue aprobado por una amplia mayoría, con unos pocos votos en contra. Ratifica que la política pública está en la dirección correcta. Es importante porque por primera vez se aprobó que el Poder Ejecutivo pueda definir qué tipo de financiamiento va a tomar. En el pasado se aprobaba el financiamiento y después también había que aprobar si iban a ser emisiones de bonos, créditos o renegociar bonos que se han emitido. Para los oferentes es una excelente señal por dos motivos: quiere decir que es una política pública prioritaria con un amplio aval de la sociedad y que el financiamiento contará con un importante respaldo para llevarla adelante.
P.: ¿Cuándo tienen previsto firmar el contrato y dar inicio a las obras?
P.B.: Nuestro objetivo es firmar el contrato este año. Sigue siendo un objetivo ambicioso, pero es la meta que tenemos. Y esperamos comenzar con las obras en el verano de 2027.
P.: ¿Qué impacto calculan que tendrá la línea F en la movilidad porteña?
P.B.: Un gran impacto porque pasará por Constitución, que es el principal centro de trasbordo, y conectará con los trenes en Pacífico. Estimamos que el 85% de los pasajeros van a hacer el trasbordo para trasladarse a otro subte o para tomar otro medio de movilidad. Va a permitir acortar tiempos de viaje y reducir la carga de pasajeros de la línea C. Por ejemplo, muchos pasajeros que hoy toman la C para ir a la A o la B tendrán como alternativa la línea F.
Bereciartua se refirió a la construcción del Monorriel, uno de los planes de la administración de Jorge Macri.
Mariano Fuchila
Pablo Bereciartua: "La Dellepiane es la obra vial más grande en Argentina actualmente"
P.: ¿Qué tan avanzada está la obra de la autopista Dellepiane?
P.B.: Avanza muy bien. Así como la línea F es la licitación pública, según nuestro procedimiento, más grande del país, la Dellepiane es la obra vial en marcha más grande de la Argentina en este momento. Era la que en peor estado estaba de los 53 km de autopistas que tiene nuestro sistema vial. Esto se reflejaba en la mayor tasa de incidentes viales y en la peor interacción entre una autopista y los barrios circundantes. No estaban completas las colectoras, lo cual hacía que muchos autos que tenían que hacer viajes cortos, barriales, los hicieran a través de la autopista, incrementando justamente la probabilidad de incidentes.
P.: ¿Cuándo estará terminada?
P.B.: La estamos terminando en etapas. Se están construyendo las colectoras desde cero como así también las calles laterales barriales. Ya se inauguraron tres puentes peatonales accesibles de 4 metros de ancho. La obra finalizará el año próximo. Será la autopista más moderna del Área Metropolitana y forma parte del plan para potenciar el sur y el oeste de la Ciudad.
P.: ¿Contará con un Metrobus?
P.B.: Exactamente. Lo estamos construyendo. La Dellepiane será la primera autopista de la Ciudad que va a tener dos carriles exclusivos de transporte público al centro. Así como estamos haciendo los 22 km de la T1, una vez que completemos los 9 km de carriles exclusivos de la Dellepiane vamos a haber hecho 31 km en una administración, cuando en 14 años se habían hecho 66 km. Estamos haciendo otras obras muy importantes también y me animo a decirte que la Ciudad va a tener su récord de obras y de inversión en estos próximos 18 meses.
P.: Hace unos días se confirmó el desacople de la tarifa de trenes con la del subte. ¿Consideras que afectará negativamente al plan? ¿Hay negociaciones con Nación y Provincia para reactivar el beneficio?
P.B.: En 2024, y por propuesta nuestra, hubo una reunión con la Provincia y con la Nación para proponerles a ambas jurisdicciones avanzar en la conformación de un organismo metropolitano que tenga verdadera autoridad para mejorar el transporte interjurisdiccional. No ocurrió, pero creo que debería formarse.
P.: ¿Están dispuestos a reactivar ese canal de diálogo?
P.B.: La Ciudad está dispuesta a sentarse en esa mesa. Lo hicimos en aquel entonces y lo volveremos a hacer cuando sea posible. Pero hoy se requiere del liderazgo de los que son responsables. La Provincia lo es de muchos tramos del AMBA, algunos de los cuales derivan en la Ciudad. Y la Nación sigue siendo un actor central porque el transporte interjurisdiccional es administrado por ellos.
P.: ¿Dialogaron con Nación para extender el carril exclusivo de la Dellepiane hasta Ezeiza?
P.B.: La Dellepiane va a permitir ahorrar 20% de tiempo de viaje desde la comuna 8 al centro. Ya tenemos un carril exclusivo reversible en la autopista 25 de Mayo que conecta con el Paseo del Bajo. Ahora vamos a tener los dos carriles de la Dellepiane en dos turnos, mañana y tarde. Si nosotros pudiéramos extenderlo a Ezeiza, usaríamos el Paseo del Bajo como ruta para conectar los dos aeropuertos. Se lo hemos manifestado al Gobierno, como también nuestro interés de participar en el desarrollo futuro de la General Paz, que está en territorio de la Ciudad pero hoy no tenemos injerencia en su administración. Ese es el último arco del Sistema Integrado de Movilidad luego del eBus, la T1 y T2 del TramBus y la línea F.
Pablo Bereciartua, ministro de Infraestructura y Movilidad de la Ciudad de Buenos Aires.
Mariano Fuchila
Pablo Bereciartua habló del proyecto para construir un monorriel en la General Paz
P.: Jorge Macri mencionó que entre los planes de la Ciudad está construir un Monorriel sobre la General Paz. Vos después en entrevistas también hablaste sobre el tema. ¿Es un proyecto concreto?
P.B.: (Se pone de pie, busca entre las carpetas de su escritorio y muestra un voluminoso proyecto) Esta es la propuesta para la construcción del Sistema de Transporte de Monorriel tipo Straddle Beam para el proyecto General Paz de la Ciudad de Buenos Aires del año 2026. Sí. Efectivamente estamos trabajando en esto, pero no tenemos la autoridad para implementarlo porque la General Paz es una concesión del Gobierno nacional que está adosada a la concesión de la Panamericana que es de Autopistas del Sol (AUSOL). Dependerá de que haya un acuerdo y que nos permitan a nosotros participar.
P.: ¿Puede contar algún detalle del proyecto?
P.B.: Lo que te puedo contar es que para nosotros la General Paz tiene un gran potencial. Podríamos lograr una mejor transición entre la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana para devolverle tiempo a todos los que ingresan y egresan y también a los porteños. No la tenemos que ver simplemente como un sistema de autopistas, sino que la tenemos que reformular como un área en la cual exista una posibilidad de un transporte público masivo y de calidad, que actualmente no hay, y que permita favorecer a la inversión privada no solo en CABA, sino también en los partidos vecinos.
P.: ¿Qué se imagina?
P.B.: Actualmente la General Paz es atravesada por todos los trenes urbanos que tenemos. Es una zona a la que en el futuro podríamos llegar con subtes. Nos imaginamos un escenario similar a lo que ocurre en Washington y en muchas ciudades del mundo: lugares bien diseñados a los que uno pudiese aproximarse en auto y, con un sistema de park and ride, estacionar y hacer trasbordo a un sistema de transporte público de calidad. Podría contar con un área comercial y de servicios también. Entonces dejaría de ser simplemente una autopista para ser un área de desarrollo urbano que resuelve la movilidad.
P.: En 2024 se dio a conocer un proyecto para desarrollar un nodo en Facultad de Derecho que conectaría con trenes y subtes, ¿Tienen previsto avanzar con ese proyecto?
P.B.: Hemos hecho un concurso para ese proyecto y tenemos un anteproyecto de una estación de trenes pegada a la estación Facultad de Derecho de la línea H para que el pasajero pueda hacer un trasbordo allí, caminar una distancia corta y continuar con el Belgrano Norte como mínimo hasta la estación Aristóbulo del Valle. Eso reduciría el congestionamiento. La Ciudad le propuso a Nación financiar esa estación que, al ser en un predio ferroviario, es territorio nacional. Necesitamos que el Gobierno nacional avance con la modernización de los trenes, porque esa obra tiene sentido en la medida en la cual haya una buena frecuencia y que sea conveniente para el pasajero dejar su auto y subir al transporte público.
El ministro dialogó con Ámbito sobre la realidad argentina y la importancia de las obras de infraestructura.
Mariano Fuchila
Pablo Bereciartua sobre el Gobierno nacional: "La dirección es correcta, pero tiene que ser con las personas adentro y con protagonismo de la obra pública"
P.: Usted fue Secretario de Obras Públicas de la Nación en el Gobierno de Cambiemos. Durante la gestión de Javier Milei la inversión en obra pública cayó sustancialmente. ¿Cómo ve ese panorama y cómo afecta el contexto nacional a los proyectos de la Ciudad, tanto a la hora de salir a tomar deuda como de impulsar obras?
P.B.: Durante este Gobierno, la Ciudad salió dos veces al mercado y emitió dos bonos. El último tuvo la mejor tasa de la historia del distrito, basado en evaluaciones que hacen actores externos y que ven a una ciudad bien administrada y creíble. También creo que somos creíbles en licitar la línea F, la obra más grande de la historia de la Ciudad. En la gestión de Mauricio (Macri) fue el Maldonado y se desembolsaron u$s370 millones financiados por el Banco Mundial. La más importante del primer gobierno de Horacio (Rodríguez Larreta) fue el Paseo del Bajo por u$s750 millones, pero dos tercios los pagó Nación y en su segundo mandato no se hicieron obras. En la línea F se desembolsarán u$s1.500 millones y por ahora lo estamos haciendo solos.
P.: Y con respecto a la dirección que tomó el país, ¿considera que es la correcta?
P.B.: Pensamos que la dirección es la correcta y es muy destacable el apoyo social que ha habido para normalizar la economía, con el costo que está generando y a pesar de que aún falta. También coincidimos en cuanto al protagonismo que debe tener el privado. Pero creemos que los gobiernos tenemos que crear esos incentivos y una parte importante para eso lo ocupa la infraestructura. Si fuese por la economía austríaca no hubiésemos hecho la obra del Maldonado. ¿Cómo hacíamos para que la paguen los privados? Hoy las inmobiliarias te cuentan que las propiedades se revaluaron hasta 30 veces y Palermo es uno de los lugares más atractivos de la Ciudad. Los u$s370 millones han vuelto multiplicados por 100 veces en inversión, empleo, turismo y recaudación.
Hay que estabilizar la macroeconomía, pero también abandonar el mito de que los países funcionan controlando cuatro variables. Eso es erróneo. Es necesario dar la conversación sobre la estrategia real de crecimiento del país. Creo que debe ser inclusiva, con las personas dentro y con un protagonismo enorme de la inversión en infraestructura. Una parte principal lo va a aportar la infraestructura pública, que no debe ser pensada como un costo, sino como una palanca de desarrollo para el sector privado.