El Papa sorprendió a los fieles en Plaza de Mayo con un llamado

Papa Francisco

"No se olviden de este obispo que está lejos y los quiere mucho", dijo Francisco al comunicarse por teléfono con los fieles. En un mensaje de un poco más de un minuto pidió que recen por él.

Cuando la vigilia promediaba, los fieles que pasaron la noche en la Catedral Metropolitana y en la Plaza de Mayo recibieron una sorpresa desde Roma. Unos segundos después de las 3.35 el papa Francisco sorprendió -y despertó a más de uno- con una comunicación telefónica donde abogó por la unión, pidió que no "haya odio, ni peleas, ni envidias" y para enviar un guiño directo a sus compatriotas deslizó un "no le saquen el cuero a nadie".

En ese momento le jubiló se apoderó de los presentes, en su mayoría jóvenes. Muchos saltaron de las camas improvisadas en el suelo, gritaron y aplaudieron mientras seguían las palabras que resonaban en las cuatro pantallas distribuidas en la plaza. Otros lloraron al no poder acreditar que Bergoglio estaba pendiente de lo que estaba pasando en Buenos Aires, cabe recordar que el llamado se produjo a las 7.35 (hora de Roma) unos minutos antes de comenzar la ceremonia que envestiría definitivamente como el pontífice numero 266 de la historia del catolicismo.

"Fue una emoción terrible, nosotros pensamos que estaba durmiendo el Papa, cortaron todo de repente y dijeron que tenían una comunicación directa de Francisco", recordó Leonardo de 27 años a ámbito.com desde adentro de la Catedral donde siguió la vigilia. Como él muchos jóvenes siguieron la ceremonia desde dentro del templo y otros desde la plaza frente al escenario donde desde temprano hubo música y oración.

"Fue una sorpresa nadie se lo esperaba, estábamos todos medio con sueño y todos saltamos", acotó Belén de 18 años y completó Agustina de la misma edad: "Nosotros comentábamos ¿estará despierto, nos estará viendo?". Lo cierto es que el Papa está pendiente de lo que sucede en la Catedral y mantiene comunicación fluida con su titular el padre Alejandro Russo.

En medio de la noche, el cantautor Carlos Seoanne interrumpió su número y dijo "tenemos una llamada del papa" haciendo enmudecer a los presentes. "Queridos hijos, sé que están en la plaza. Sé que están rezando y haciendo oraciones, las necesito mucho. Es tan lindo rezar. Gracias por eso", dijo el primer jesuita y latinoamericano al frente de la Iglesia católica.

Exhortó a las personas para que "no haya odio ni pelea ni envidias" y lo ejemplificó de forma bien clara, con una frase típica de los argentinos: "no le saquen el cuero a nadie". Además dijo: "No se olviden de este obispo que está lejos pero los quiere mucho".

Sobre el final, Bergoglio pidió un favor a todos los argentinos: "Cuidémonos los unos a los otros. Cuídense entre ustedes, no se hagan daño. Cuídense la vida, cuiden la familia, cuiden la naturaleza, a los niños, a los viejos". Luego de esa comunicación el Santo Padre salió de la Casa de Santa Marta para realizar un recorrido en jeep por la Plaza de San Pedro y luego oficiar la solmene misa de inicio de su papado.

"Fue una alegría inmensa. Es algo hermoso, que te llame el papa, es lo más raro y lo más lindo. Francisco, nos dio la bendición, nos dijo que nos quiere y eso te llena un montón", aseguró Kevin de 23 años que estaba en servicio recibiendo donaciones para Red Solidaria.

En Buenos Aires fue todo emoción. "La verdad que estoy llena de alegría, sentimos una emoción muy grande. Se siente el espíritu santo acá adentro, estamos todos en sintonía y es hermoso vivir esto. Valió la pena trasnochar", resumió una emocionada Marta de 38 años quien pasó la noche con su esposo y su hija de 5 años.

El llamado de Francisco puso aún más emoción a la previa en una noche histórica para los que profesan la fe católica. Desde las 5 de la mañana, cuando comenzó la transmisión oficial desde el Vaticano, la plaza quedó muda siguiendo lo pasos que hacia a kilómetros de distancia el primer papa argentino.

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