Patricio Cancelmo

Se lamenta un 25 de Mayo con una Argentina partida

España, una vez, presumió de ser dos Españas. Y tuvo su guerra civil. Discutía ideologías, formas de vida, intereses. Con más tosquedad de causa, la Argentina en su 25 de Mayo patrio ayer también presumió de sus dos rostros, de un carácter bifronte que hace apenas 70 días se desconocía. A lo que llegó el enfrentamiento entre gobierno y campo. Ayer, también, cargadas de inflamada oratoria, las dos partes volvieron a la intolerancia. Y a la intimidación de que la escalada proseguirá: unos alegando que harán más cortes y paros si no les conceden hoy mismo lo que reclaman; los otros advirtiendo que apelarían a la denuncia por sedición si persisten esas acciones. Ambos, claro, tienen sus amparos: el campo ya habla de una legitimidad sostenida en históricas movilizaciones; el gobierno, en el voto pasado que lo legaliza. Lo cierto es que hoy el gobierno recibirá a los ruralistas sin que esto implique que se termine el litigio ni mucho menos sus derivaciones imprevisibles. Mientras, más discursos, más palabras, el nuevo deporte del país en los últimos dos meses. Al mismo tiempo, continúa subiendo la inflación, se derrumban los títulos públicos, las empresas stockean por miedo, faltan productos de primera necesidad y el público retira sus depósitos de los bancos. "Si los individuos definen las situaciones como reales, ellas serán reales" (William Thomas). Por más que no lo quiera el gobierno ni lo desee el campo.

Se lamenta un 25 de Mayo con una Argentina partida

España, una vez, presumió de ser dos Españas. Y tuvo su guerra civil. Discutía ideologías, formas de vida, intereses. Con más tosquedad de causa, la Argentina en su 25 de Mayo patrio ayer también presumió de sus dos rostros, de un carácter bifronte que hace apenas 70 días se desconocía. A lo que llegó el enfrentamiento entre gobierno y campo. Ayer, también, cargadas de inflamada oratoria, las dos partes volvieron a la intolerancia. Y a la intimidación de que la escalada proseguirá: unos alegando que harán más cortes y paros si no les conceden hoy mismo lo que reclaman; los otros advirtiendo que apelarían a la denuncia por sedición si persisten esas acciones. Ambos, claro, tienen sus amparos: el campo ya habla de una legitimidad sostenida en históricas movilizaciones; el gobierno, en el voto pasado que lo legaliza. Lo cierto es que hoy el gobierno recibirá a los ruralistas sin que esto implique que se termine el litigio ni mucho menos sus derivaciones imprevisibles. Mientras, más discursos, más palabras, el nuevo deporte del país en los últimos dos meses. Al mismo tiempo, continúa subiendo la inflación, se derrumban los títulos públicos, las empresas stockean por miedo, faltan productos de primera necesidad y el público retira sus depósitos de los bancos. "Si los individuos definen las situaciones como reales, ellas serán reales" (William Thomas). Por más que no lo quiera el gobierno ni lo desee el campo.

Ahorristas cancelan más plazos fijos y se refugian en el dólar (aunque sea a pérdida)

Se está repitiendo una conducta común entre inversores. Ante cada vencimiento de plazo fijo, se opta por pasar al dólar. A lo sumo, se mantiene el depósito en caja de ahorro. Con inflación de casi 30%, no es negocio una colocación a tasa. Hay bancos de segunda línea que para retener a ahorristas ya elevan rendimientos a 12,75% anual. Igual, la preferencia sigue siendo el dólar, aunque el Banco Central dé señales fuertes de que lo dejará subir.

Ahorristas cancelan más plazos fijos y se refugian en el dólar (aunque sea a pérdida)

Se está repitiendo una conducta común entre inversores. Ante cada vencimiento de plazo fijo, se opta por pasar al dólar. A lo sumo, se mantiene el depósito en caja de ahorro. Con inflación de casi 30%, no es negocio una colocación a tasa. Hay bancos de segunda línea que para retener a ahorristas ya elevan rendimientos a 12,75% anual. Igual, la preferencia sigue siendo el dólar, aunque el Banco Central dé señales fuertes de que lo dejará subir.