Con la sangre en el ojo por la falta de apoyo de la cúpula de la CGT al paro del 30A, los Moyano y sus aliados replantean la estrategia para enfrentar al Gobierno nacional. Padre e hijo camioneros no lograron rebatir la máxima huelguista: solo los gremios de transporte garantizan efectividad de un paro. Este martes hubo una circulación de trenes y colectivos normal y el tránsito callejero no se vio afectado por piquetes.
Aunque más de 1.000 organizaciones sociales, gremiales y políticas se adhirieron y hubo parálisis en los subtes, una veintena de colectivos, aviones, bancos, Justicia, ventanillas del Estado, transporte de cargas, hospitales, las aulas y algunas industrias pymes, el Fresimona, las CTA, las 55 regionales cegetistas, la Multisectorial 21F, los movimientos sociales y partidos opositores no detuvieron la habitualidad del país.
En cambio, sí se ratificó el poder de convocatoria y movilización del sindicalismo opositor en conjunto. En el interior la protesta se sintió en varias ciudades, principalmente donde el 21F posee estructura: hubo marchas y actos en Resistencia, San Miguel de Tucumán, Mendoza, San Luis, Rosario, Salta, Río Gallegos, Córdoba, La Rioja, Bariloche y Bahía Blanca, entre otras.
Aunque el paro no fue contundente ni general, el mensaje de agobio del sector trabajador llegó a sus destinatarios. ¿Alcanza? Cerca de los Moyano admiten que no. Los reclamos continúan este 1 de Mayo con ollas populares en Paseo Colón e Independencia, a metros de la CGT Azopardo.
Pasados el 30A y 1M, los Moyano redefinirán la hoja de ruta. Según pudo saber este medio, apuntarán a fortalecer el vínculo con el Papa Francisco, a derrotar a Mauricio Macri en las urnas y a recuperar la conducción de la CGT. No descartan iniciar solapadas gestiones para lanzar la ansiada quinta huelga general antes de las PASO o entre las primarias y las generales de octubre.
Francisquistas
Más pegados que nunca a la Iglesia católica, Moyano y sus aliados encararán en breve una procesión francisquista a la Virgen de San Nicolás junto al Smata. Miles de sindicalistas y dirigentes marcharán para pedir “Tierra, Techo y Trabajo” para los argentinos olvidados. Colgarán de los cuellos las 60.000 cruces bendecidas por el Sumo Pontífice en el Vaticano.
“Es urgente combatir el desempleo”, alertaron en sintonía los curas de las villas de la Ciudad y el Conurbano. “Nuestros hermanas y hermanos no vislumbran un panorama alentador hacia el futuro, lo cual lleva a la desesperanza y a la desesperación”, advirtieron 21 religiosos bergoglianos, los que más conocen los territorios del hambre y la exclusión.
Desde la Acción Católica Argentina también expresaron su preocupación. “Como nos animara el Papa Francisco: ‘Alcemos la voz juntos para que los responsables del pensamiento y de la gestión de la economía tengan el coraje de refutar una economía de exclusión y sepan abrir nuevos caminos’”, manifestaron. “La economía no puede pretender sólo aumentar la rentabilidad, reduciendo el mercado laboral y creando así nuevos excluidos, (…) debe seguir el camino de los empresarios, políticos, pensadores y actores sociales que ponen en primer lugar a la persona humana y hacen todo lo posible para asegurarse de que haya oportunidades de trabajo digno”, completaron al recordar las palabras de Jorge Bergoglio.
Candidatos
Pero también desplegarán la lucha en otro terreno, hasta ahora solapado por las movidas callejeras: el electoral. Hugo Moyano posee hoy una de las lapiceras más grandes del peronismo. Dos de sus máximos dirigentes de confianza tienen reservados lugares en las lista de candidatos a diputados nacionales. Hugo Yasky ya tiene mandato hasta 2021. El sueño imposible del camionero es controlar un bloque en el Congreso. Lo intentó sin suerte con el Partido de la Cultura del Trabajo y la Producción.
El Sindicato de Choferes aportará pegadores de afiches, voluntariosos militantes en actos proselitistas y fiscales electorales por miles. Fundamentalmente en la provincia de Buenos Aires, donde Pablo Moyano capitanea la vicepresidencia del PJ. El movimiento obrero organizado tendrá un rol preponderante en las próximas campañas electorales.
Desde hace meses que Hugo y Pablo abogan por la unidad de la oposición. Repiten el slogan de Francisco: “Hay que sacar a la oligarquía de la Casa Rosada”. En un principio vieron con buenos ojos a Roberto Lavagna, pero la confesión que hizo el economista sobre achicar el costo logístico para sacar el país adelante los espantó. Tienen vínculo con Felipe Solá a través de Facundo (se le vence la banca en diciembre) y con Daniel Scioli por Omar Plaini. Repudian a Juan Manuel Urtubey y toman distancia de Miguel Ángel Pichetto. Aceptan a Sergio Massa y Agustín Rossi. Creen que Cristina será la candidata. Piden a los gritos una PASO entre todos. Uno gana, el resto acompaña.
Cegetistas
“Hay una enorme necesidad de hacer un paro nacional organizado por la CGT”, reconoció Omar Maturano, quien este miércoles realiza su propia medida junto a la CATT por el pago de Ganancias. “La CGT tiene que llamar a un plenario de secretarios generales”, agregó. ¿Fue un anticipo de lo que se viene?
El canillita Plaini aclaró que las críticas a Héctor Daer, Carlos Acuña, los independientes y los Gordos de los grandes gremios de servicios son en realidad diferencias de criterio. “No somos divisionistas, la CGT pasó momentos de lucha extraordinarios. Al contrario, vamos a reivindicar más que nunca esta CGT”, dijo antes de marchar a Plaza de Mayo.
El portavoz moyanista blanqueó lo que los Moyano se proponen hace tiempo. “Vamos a esperar que venza el mandato (de Macri) y que surja una CGT unificada con el próximo gobierno, más fuerte que nunca. Hoy la CGT no estuvo a la altura de las circunstancias, pero seguramente el año que viene habrá otra conducción en la central”.
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