Recalde desestimó que prospere la denuncia de Xipolitakis por acoso.
El titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, sostuvo que "nos vamos a presentar como querellantes en la causa penal, para poder controlar un poco la investigación y proponer pruebas".
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Candidato a jefe de Gobierno del Frente para la Victoria (FpV), desestimó además que pueda prosperar la defensa de Victoria Xipolitakis contra los pilotos por el presunto delito de acoso sexual, porque advirtió que "no se desprende nada de eso" de los videos difundidos en los medios.
El dirigente de La Cámpora sostuvo también, en declaraciones a Radio 10, sobre las posibles demandas de pasajeros del vuelo AU 2708, que "no tienen derecho al resarcimiento porque no hubo daño alguno". De todas formas, aclaró que la compañía "tiene seguros" y remarcó que "no sería responsable por haber hecho algo mal, sino como empleadora de los pilotos".
A través de su abogado, la vedette había anunciado que planea denunciar al piloto y al copiloto por acoso sexual. "(Xipolitakis) no ha sido la protagonista, hubo gente responsable que no hizo lo que debía hacer", dijo Fernando Burlando.
Burlando sostuvo que su defendida "puede aparecer en primera instancia como responsable", pero acusarla a ella "es desviar la mira de quienes fueron los verdaderos responsables", que a su juicio son "el comandante y el copiloto".
Tras analizar el video grabado por Xipolitakis, el letrado indicó que la vedette es "víctima de una situación de acoso o de abuso sexual" y que estudia presentar una demanda judicial por este motivo.
"La mujer cuando es abordada no tiene una reacción directa y eficiente para el rechazo, por ejemplo para el manoseo cuando le ponen un cinturón de seguridad", remarcó.
La difusión del video grabado por Xipolitakis muestran que los pilotos le permitieron accionar algunos de los controles de la aeronave, además de autorizar su presencia en la cabina durante las maniobras de aterrizaje y despegue, en las que está vetada la presencia de cualquier persona ajena.
La compañía despidió al piloto y al copiloto de la aeronave e inició acciones penales contra ellos y contra Xipolitakis por haber puesto en riesgo la seguridad de un vuelo, un delito penado con hasta ocho años de cárcel. Además, impuso a Xipolitakis la prohibición de volar con Aerolíneas Argentinas durante cinco años.