AMIA: vetusta estrategia del juicio en tercer país neutral cae de un plumazo
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La legislación Argentina no permite la figura del "juicio en rebeldía", o ausencia de acusados, por lo tanto es necesaria la comparecencia de los iraníes. Pero sobre ellos pesan pedidos de captura internacional ordenados por el juez Rodolfo Canicobal Corral, tutor de las 113.600 fojas que conforman el expediente AMIA-Conexión local e internacional. Esas circulares rojas despachadas por Interpol a todos los rincones del planeta son alertas de búsqueda que implican la extradición en caso de captura. Si salen de Irán serán apresados, puestos en calabozos e incomunicados. Este es el motivo por el cual la propuesta de Cristina no tiene mayor asidero más que una declaración de alto impacto mediático con nebulosa viabilidad jurídica.
"Buscamos ofrecer una tercera instancia, despejar cualquier duda y dar certeza a que en un debido proceso tengan las garantías posibles", reiteró la Presidente ante medios argentinos poco después de finalizar su alocución de 25 minutos en la ONU. A su lado, separados por un mástil con la celeste y blanca en alto, Néstor Kirchner asintió sin decir una sola palabra.
En caso que por la tórrida Irán soplen vientos de cambio en su imagen mundial antisemita esa "tercera instancia" podría ser Marruecos. "No nos importaría que fuera (un país) de confesión islámica o de mayoría musulmán", se explayó Cristina ilusionada en la conferencia post Asamblea. La condición es que "haya debido proceso, control de la prueba, jueces naturales y veedores internacionales", completó.
Aunque por tradición los juicios se dictaminan y se ejecutan en nombre del Rey de Marruecos (artículo 83 de la Constitución del Reino de Marruecos), el poder judicial marroquí es independiente del poder legislativo y del ejecutivo (artículo 82).
La opción es válida, pero la alianza política-económica del rey Mohammed ben el Hassan Ben Mohammed ben Youssef el Alaoui con Barack Obama es un impedimento evidente para que Irán acepte la extradición.
No es casual que la Asamblea General de Interpol que decidió emitir cinco de las órdenes de detención contra los iraníes por 78 votos a favor, 14 en contra y 26 abstenciones se realizó en Marruecos.
* Antecedentes no comparables
Para dar sustento a la quimérica oferta, Cristina citó un ejemplo de enjuiciamiento en un país neutral: Lockerbie. El 21 de diciembre de 1988 un Boeing 747 de la American Pan World Aierways explotó en el aire y los restos de chatarra y 259 pasajeros cayeron sobre la ciudad escocesa que dio origen al nombre de la tragedia.
Luego de tres años de investigación conjunta entre Scotland Yard, FBI, CIA y la policía local y tras escuchar a 15.000 testigos, dos libios fueron señalados como responsables del estallido y acusados formalmente de asesinato. Para sentarlos en el banquillo, el gobierno británico promovió negociaciones irresolutas y sanciones económicas en la ONU contra la Libia de Gaddafi hasta que 11 años después del esparcimiento de cenizas Lockerbie el mismo líder libio que los protegía los "entregó" a la policía escocesa en los Países Bajos. Tres jueces escoceses absolvieron a uno y condenó a 27 años de cárcel al otro.
El juicio en zona franca al "carnicero del muerte" tuvo un detonante similar. Slobodan Milosevic pactó una "entrega" pacífica a la policía en Belgrado. El ex presidente serbio y yugoslavo fue detenido sin orden de extradición y trasladado a La Haya el 28 de junio de 2001. Esa corte internacional lo condenó por de crímenes de guerra, contra la humanidad y genocidio cometidos durante la desintegración de la república socialista.
Sin dudas que si Irán acepta la propuesta, los Kirchner y Ahmadineyad tendrán que sellar un pacto cerrado con decenas de condicionamientos porque cualquiera de los ocho imputados que cruce los límites será capturado inmediatamente. Siete -se cree- permanecen refugiados en Irán.


