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"No estoy haciendo nada apresurado, nunca en mi vida lo hice", sentenció Fernández, quien lanzó su carrera para ser gobernador bonaerense cuatro años antes de que el finalice el período del actual mandatario, Felipe Solá.
Justificó su lanzamiento prematuro en la necesidad de que "el hombre común de la provincia de Buenos Aires necesita saber quién lo va a gobernar".
"Y yo estoy diciendo, a tiempo vista, que voy a hacer conocer qué soy capaz de hacer, y después tratar de competir, ordenadamente", señaló el funcionario.
Al respecto, reflexionó: "Estoy diciendo que en Argentina, donde la política se degradó todos los días, siempre se miraron las candidaturas desde el candidato: 'Yo quiero ser y lucho por el poder para serlo. Y después vemos qué hacemos con la gente'. Y es exactamente al revés: las candidaturas se deben mirar desde la gente".
"¿Pero por qué no voy a reconocer qué pretendo hacer?", se preguntó Fernández, quien consideró su candidatura apunta a "jerarquizar la política".
"Si queremos jerarquizar la política es, precisamente, contar adónde vamos y que se nos mire cómo actuamos en consecuencia. Si no, aparecen de la galera, a último momento, un montón de gente que nadie sabe exactamente qué es y lo obliga a optar", indicó.
Negó, en tanto, que desde ahora inicie una carrera proselitista "haciendo actos o gastando plata en afiches o en pintura".
"No, ni lo sueñen, no lo hice hasta este momento y no tengo por qué hacerlo ahora", aseveró.
De este modo, la provincia de Buenos Aires ya tiene tres potenciales candidatos, dentro del justicialismo, para las elecciones ejecutivas de 2007: además del ministro del Interior, también se anotarían la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, y la diputada nacional Hilda "Chiche" Duhalde.
Fue por tal avalancha de postulantes mucho antes de lo previsto que el ex presidente Duhalde analizó que "se adelantan mucho" con las especulaciones sobre lo que ocurrirá dentro de casi cuatro años.
"Por el doctor Duhalde tengo un enorme respeto y él nunca diría esto con el objetivo de poner paños fríos. Por el contrario, él debe estar imaginando un mejor escenario para discutir este tipo de cosas más adelante", aclaró Fernández.
Además, aseguró que deberá "esforzarse para que las cosas salgan bien" a Solá en su gobierno, con lo que rechazó un posible enfrentamiento con el gobernador. "Solá tiene que gobernar la provincia de Buenos Aires. Y si uno aspira, en algún momento, eventualmente a sucederlo, lo único que tiene que tener en la mano es vocación de colaborar con él. Mal se puede romper todo a lo pirro", señaló.
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