15 de diciembre 2003 - 00:00

Aníbal Fernández: "Todos salimos mal parados"

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, reafirmó hoy que las personas que aparezcan involucradas en el caso de presuntos sobornos en el Senado para la aprobación de la Ley de Reforma Laboral durante la gestión de la Alianza "tienen que ir" a la Justicia y "dar las explicaciones".

Por otro lado, Fernández expresó su convicción de que la Justicia irá a fondo en la investigación del supuesto pago de sobornos a legisladores en el 2000 para la aprobación en la Cámara alta de la reforma laboral, que dio un giro el viernes a partir de la confesión del arrepentido ex secretario Mario Pontaquarto, primero ante la revista TXT y, luego, ante la Justicia.

El titular de la cartera política señaló que "los responsables de este caso tienen que ir y dar las explicaciones" ante la Justicia, aunque consideró que "tampoco es justo llevarse puestos a algunos legisladores (de aquel entonces) que nada tuvieron que ver en esto, que no participaban de estas porquerías".

De todas maneras, Fernández indicó que, en este caso, "todos salimos mal parados porque las instituciones nos pertenecen a todos los argentinos" pero opinó que "es un camino por el que tenemos que pasar inexorablemente" para encarar una "tarea de recomposición de esta situación", para lo cual es necesario -planteó- que "todo seamos iguales ante la ley".

En otro orden, el funcionario expresó sus dudas respecto de la calificación legal del episodio de presuntas coimas en el Senado, que en un principio fuentes judiciales definieron como una supuesta coacción, al señalar que no tiene en claro "que no haya sido coacción agravada" o que no haya sido "malversación de caudales públicos" o "extorsión".

Además, afirmó estar "convencido" de que la investigación del caso irá a fondo y, tras sostener que "en el expediente estaba demostrado por indicios" que sí se habrían pagado sobornos para la sanción de la Ley de Reforma Laboral, opinó que la confesión de Pontaquarto, en la que "termina denunciando y autoincriminándose", le "da verosimilitud a las conductas denunciadas".

En este sentido, el ministro del Interior sostuvo que el de los supuestos sobornos en el Senado era "un caso que todos" lo tenían "cantado" pero recalcó que "sólo salió a la luz porque alguien, siendo tan responsable como los otros, por lo menos se arrepintió" y decidió contar su versión de los hechos ante la Justicia, en referencia a la confesión de Pontaquarto.

"Cuando tenemos los elementos hay que ponerlos arriba de la mesa y exhibirlos y que la Justicia llegue hasta el hueso", graficó Fernández, quien consignó que, cuando se debatió en el Congreso la Ley de Reforma Laboral, él era ministro de Trabajo bonaerense y había combatido con su "alma" el proyecto porque "estaba convencido" de que iba a "precarizar el trabajo".

En otro orden, el ministro reafirmó que el gobierno tuvo "cero protagonismo" en la confesión del ex secretario parlamentario y consignó que lo único que le había dicho el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, cuando recibió a Pontaquarto era que "el Estado está dispuesto a brindarle las seguridad del caso y a seguir de cerca el hecho de forma tal de colaborar con la Justicia".

Por otro lado, el funcionario dijo no tener trato personal con Carlos "Chacho" Alvarez aunque señaló que sabe que "hay hombres del gobierno que sí lo tienen y tienen otro tipo de relación" aunque afirmó que no está en condiciones de afirmar que "el gobierno tiene amistad con él".

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