Los trabajadores bancarios se declararon ayer en estado de alerta y movilización. Podría ser el primer paro de 2008 si en las próximas horas fracasan las negociaciones. Todo es consecuencia de una inflación que hace efímeros los acuerdos que se firman y que obliga a adivinar lo que sucederá con los precios a futuro. En esta adivinanza, los gremios se cubren con reclamos más desmesurados. Los bancarios tienen competencia: también los empleados de subtes podrían ser los que primero paren en Año Nuevo.
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