Mauricio Macri fue ayer el único orador en un almuerzo organizado por la Fundación Mediterránea, que comenzó aludiendo al conflicto del gobierno nacional con el sector agropecuario. Pero el jefe de Gobierno porteño, al tomar la palabra, evitó hacer referencia alguna a la crisis y cortó diciendo que su preocupación era la gestión en la Ciudad de Buenos Aires.
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Entonces Macri dio detalles de algunos programas que está desarrollando el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y los empresarios comenzaron a inquirir sobre temas de salud, educación y medio ambiente.
El jefe porteño insistió en la atención que los hospitales prestan a vecinos del conurbano bonaerense y se quejó porque dice que «se invierte mal, porque no se le alivia la vida al vecino. En la Casa Cuna se atiende mucha gente de Quilmes que tiene que viajar y si tuviera algo igual cerca, sería mejor».
En ese marco también el Gobierno porteño destacó que tras la intervención de la Obra Social municipal (OBsba) ya se puso en marcha un nuevo resonador magnético. Dio además una estadística que asegura que solamente 27% de los porteños no cuenta con un servicio de medicina prepaga u obra social, y que serían los únicos destinatarios de la atención pública en salud.
Macri explicó el nuevo lema de su gestión: «Hacer una ciudad vivible, con educación, trabajo e inclusión social», y se explayó sobre el comportamiento de los porteños que tiran papeles al piso o hacen pegatinas en cualquier parte. A pesar de querer acotarse a temas de la administración, desde las mesas le preguntaron cómo era su relación con el gobierno nacional.
Fue entonces cuando repitió que «los problemas que tienen (en el gobierno de Cristina de Kirchner) perjudican a la Ciudad», ya que no está dialogando con las autoridades nacionales. Dijo que, por ejemplo, el proyecto de «la autopista ribereña es una obra que tenemos que hacer en conjunto pero no le están prestando atención».
Puerto
Otro tema sobre el cual no respondió el mandatario de la Capital Federal fue acerca del puerto, un reclamo de la Ciudad para que se traspase. Sólo dijo: «Estamos trabajando en eso».
En las mesas del Hotel Alvear, donde participaron más de cien invitados por la Fundación Mediterránea, estuvieron Nadin Argañaraz, director de Investigaciones del IERAL; representantes de Acindar y Arcor, Fulvio Pagani y Enrique Martín; Banco Hipotecario, Rogelio Viotti; Dupont, Hernán Pachello; de la embajada francesa, Cyrille Rogeau; del Reino Unido, Andrew Jackson; de Sancor, Juan Pierri; de Mastellone, José Moreno; de Molinos Río de la Plata, Guillermo García; y entre otros, de la firma Georgalos, Juan Georgalos.
Macri llegó acompañado del director de Protocolo, Fulvio Pompeo; el director de Relaciones Institucionales, Claudio Avruj; y el vocero Ivan Pavlovsky. No concurrió el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, quien esta semana desembarcó en Boston para participar en la Universidad de Harvard -al cumplirse 15 años de haber hecho allí un master en Administración de Empresas- de distintos seminarios de actualización.
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