9 de octubre 2008 - 00:00

Ante la crisis global, la CGT reclama mantener el nivel de producción

La CGT reclamó hoy la puesta en marcha de un pacto entre el Gobierno, los sectores empresariales y los trabajadores para "mantener el nivel de producción" en el país, luego de reunirse de urgencia para analizar la crisis financiera internacional.

La CGT hizo ese reclamo a fin de evitar eventuales suspensiones o despidos de trabajadores y dentro de esa línea bajó el tono al pedido para que el Gobierno otorgue un bono de 500 pesos a todos los asalariados.

A propósito, la central obrera que lidera Hugo Moyano descartó que la inestable situación mundial haya afectado a la economía argentina, y se mostró confiada en que su impacto "sea incluso menor a otras crisis nacionales".

"Lo que hicimos fue un análisis de la situación, y estamos dispuestos a colaborar para mantener el nivel de actividad para que no se caiga el proceso de crecimiento sostenido que tuvimos en los últimos años", afirmó el vocero de la CGT, Héctor Daer, a la salida del encuentro.

El gremialista advirtió que para mantener el rumbo ascendente "hay que mantener el poder adquisitivo de los trabajadores a lo largo del tiempo", en un reclamo que apuntó contra el efecto que produce la inflación en los ingresos de los asalariados.

Sin embargo, los gremialistas descartaron realizar un reclamo formal ante el Gobierno por la implementación de un bono adicional a fin de año: "la suma fija ni fue presentada, ni fue pedida ni fue gestada. Todavía faltan 80 días para llegar a fin de año", aclaró Daer.

Un reclamo directo que llegará hasta la sede del Ministerio de Trabajo será que la Aduana "no sea un colador" ante un posible aluvión de productos extranjeros provocado por un probable recesión mundial que a su vez cause el estancamiento de la producción local.

"Hay un contexto de medidas que deben ser pararancelarias que tienen que ver con que la Aduana no sea un colador porque cuando Estados Unidos y Europa entren en recesión seguramente que los excedentes van a pretender incorporarlos a los mercados, como el nuestro, que antes no les interesaban", disparó Daer.

La idea de los gremialistas es que el Gobierno imponga nuevas condiciones para las importaciones futuras que eleve los requisitos de los productos internacionales que no sean solamente en el costo de su ingreso.

"Lo que tenemos que hacer es poner las medidas necesarias para defender lo que es el trabajo nacional", advirtió Daer, que también mostró la preocupación de un "aluvión de productos brasileños" ante la devaluación del real.

Sin embargo, los sindicalistas desestimaron una reunión con Cristina Kirchner para presentarle los reclamos, y señalaron que existen caminos "formales" abiertos con el Ministerio de Trabajo para hacer viables los pedidos.

El Gobierno ya había salido a bajar la expectativa en torno al bono de 500 pesos que tenía previsto otorgar a fin de año a los asalariados para paliar las consecuencias de la inflación.

La reunión extraordinaria de la cúpula de la central obrera fue encabezada por Moyano en la sede de Azopardo, de la que participó además el secretario adjunto de la CGT, el metalúrgico Juán Belén.

Este tema estará presente en la reunión del Comité Central Confederal, que deliberará desde las 9:30 del martes próximo en la sede de la central obrera y que inaugurará las sesiones con un informe de las tareas realizadas.

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