12 de septiembre 2008 - 00:00

Aprobaron en Capital la autarquía del Colón

La Legislatura porteña sancionó anoche en general el proyecto de ley de autarquía para el Teatro Colón, que creará el Ente Autárquico Teatro Colón con personería jurídica propia, de carácter público, autoacuerdonomía funcional y autarquía financiera. El proyecto, presentado por el oficialismo porteño y resistido por una parte de los trabajadores del teatro (en especial, la Orquesta Estable, que está agremiada en ATE, el sindicato de estatales con menos representación en el distrito), fue tratado y modificado durante largos meses por la Comisión de Cultura, pero aprobado rápidamente por las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Asuntos Constitucionales.

Ayer por la tarde, integrantes de la orquesta se manifestaron en contra de su sanción mediante una protesta «sinfónica». En cambio, ya desde hace un tiempo, sectores como la Filarmónica y el Coro y el Ballet estables (en su mayoría dependientes de Sutecba, el sindicato municipal más numeroso) acordaron con su promulgación.

Además del oficialista PRO, la ley de autarquía contó con el -luego de introducir reformas en su primera redacciónde los diputados del Frente para la Victoria (entre ellos Inés Urdapilleta, presidente de la Comisión de Cultura), y los de la Coalición Cívica de Elisa Carrió. Patricia Walsh, de Izquierda Unida, se opuso, en cambio, a su sanción.

La ley prevé la creación de un directorio integrado por cinco miembros: el director general, el director ejecutivo y tres directores vocales, uno de los cuales en representación de los trabajadores del teatro. Los miembros del directorio son designados por el jefe de Gobierno, cesando en sus funciones en forma inmediata si, por cualquier causa, cesara en las suyas la autoridad que los designó.

Entre los legisladores favorables a la ley, uno de los motivos de disidencia que hubo radicaba en los límites de la potestad del director general para el armado de las temporadas. Los criterios enchoque, en ese caso, fueron si éste tendría poder total o si, en cambio, el resto del directorio tendrá o no capacidad de veto.

El límite es impreciso porque no se aclara si el control del directorio sobre la temporada será únicamente presupuestario o también de programación. Los incisos d y e del artículo 10 establecen que el directorio deberá aprobar la programación artística presentada por el director general, y antes del 31 de agosto de cada año el anteproyecto de presupuesto, elaborado por el director general para su elevación al Poder Ejecutivo y su posterior remisión a la Legislatura para su aprobación.

En otro orden, el inciso m de ese mismo artículo fue uno de los que dieron pie al conflicto con los trabajadores disidentes: allí se habla de la aprobación de «las prestaciones de servicios gratuitos a terceros y servicios extraordinarios a títulooneroso, así como también la enajenación de bienes producidos por el Ente Autárquico Teatro Colón, siempre y cuando no afecte el normal funcionamiento del Teatro». La oposición interpreta que esto daría lugar, como manifestaron gráficamente, a que el Colón corra el riesgo de convertirse en una «sala de alquiler de conciertos al mejor postor». Esos puntos y una solución para la Orquesta Estable alargaron ayer el debate en el recinto, que comenzó recién a las nueve de la noche.

Dejá tu comentario

Te puede interesar