Los consejeros Ernesto Sanz y Carlos Kunkel presentaron ayer una denuncia formal contra el juez Federico Faggionato Márquez ante la Secretaría General del Consejo de la Magistratura, para que se investigue su conducta vinculada al arresto de tres policías bonaerenses la semana pasada en San Miguel, que se hizo en el marco del allanamiento a un depósito donde encontraron 750 kilos de cocaína.
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El senador radical Ernesto Sanz, presidente de la Comisión de Acusación y Disciplina, y el diputado kirchnerista Carlos Kunkel, consejero, pidieron que se indagaran las acciones del juez federal de Zárate-Campana, a cargo de la causa que sigue «la ruta de la efedrina».
Basaron su pedido en la información que trascendió en los medios el miércoles pasado, sobre las indagatorias del arresto a los agentes bonaerenses, y argumentaron que los hechos informados «podrían indicar la actuación impropia o incorrecta» de Faggionato Márquez.
Por otro lado, Sanz ya había presentado un dictamen de acusación contra el juez ante la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura, quien tiene pendientes varias denuncias por presunto mal desempeño de su función. Además, el senador nacional anunció que agregará un segundo dictamen de acusación contra el juez la semana que viene.
Ambigüedad
La semana pasada, tres policías, entre ellos el comisario retirado Alberto Molina (quien está investigando el triple asesinato de General Rodríguez de manera paralela, contratado por la viuda de Damián Ferrón), fueron encontrados en un galpón durante un operativo de la unidad antidrogas de la Policía Federal. Los efectivos rastreaban una pista aportada por la DEA (la fuerza antidrogas de los Estados Unidos) sobre el tráfico de cocaína. Pero en el galpón de San Miguel no sólo encontraron a los dos sospechosos mexicanos que seguían y 750 kilos de cocaína, sino también a estos tres agentes bonaerenses, en circunstancias por lo menos ambiguas. Los sospechosos no estaban esposados, no había testigos (necesarios para realizar el arresto) y no tenían nada para registrar el allanamiento, ni siquiera la orden.
Explicaron que se encontraban ahí por indicación del juez de Zárate-Campana, pero no pudieron presentar ninguna prueba. Ahí empezaron una serie de cruces, explicaciones ambiguas y presentaciones de órdenes de allanamiento tardías, que fueron trascendiendo al punto de convertirse en un escándalo que rápidamente involucró a Faggionato Márquez.
Según las indagatorias, primero apareció una orden de allanamiento firmada por un secretario del juzgado de Zárate-Campana y dos horas más tarde la del juez, justificando la presencia de los oficiales bonaerenses en el lugar.
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