Como cuesta parangonar al jefe, autor de la improcedente frase «Patti deberá demostrar que es inocente», el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, ayer se recibió de augur. Dijo: «Patti nunca será diputado». Ya excede la política, por no hablar del cargo. Nadie sabe cómo habrán de responder los votantes -admitiendo que el sistema kirchnerista ahora no aceptará a Luis Patti como legislador elegido por voluntad popular-, aunque hay una pista: Fernández no se presenta a ninguna elección, ni siquiera con el paraguas del peronismo que habilita para cualquier aventura, y en la última elección su álter ego en Quilmes, el ex intendente Sergio Villordo (experto en la conducción de autos), perdió cómodamente a pesar de que iba en la lista oficial que ganó en casi todos los distritos bonaerenses.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario