Balbo: "Ningún país del G20 ha logrado cerrar la brecha de la participación laboral de la mujer"

Política

En un contexto en el que la agenda de reclamos feministas se ha engrosado y tomado coraje, la igualdad en términos económicos entre hombres y mujeres es una de las principales demandas, y los gobiernos de los países son los principales interpelados para velar y legislar en pos de que esto se cumpla.

En este marco, los países miembros del G20 no escapan a esta demanda. "Si bien la realidad de los países del G20 es mejor, ninguno de ellos ha logrado cerrar la brecha de la participación laboral de la mujer", advirtió la propia chair del Women 20 (W20), Susana Balbo.

En diálogo con ámbito.com, la diputada y empresaria mendocina señaló a la exclusión de la mujer del sistema financiero como una de las deudas pendientes de los países miembros.

Sobre la legalización del aborto, uno de los reclamos que algunas organizaciones elevaron al W20 para que sea incluido en su agenda, Balbo dijo que "no entra en las áreas de trabajo" por tratarse de un tema de agenda "nacional". No obstante, no descartó que se aborde en el marco de una mesa de planificación familiar que tendrá lugar a fines de marzo.

Periodista: ¿Qué acciones concretas llevará a cabo el W20 para tratar de equiparar las desigualdades entre hombres y mujeres?
Susana Balbo: El objetivo del W20 es influir en la agenda de los grupos de toma de decisión del G20 con el fin de incidir en las políticas públicas, para que más mujeres participen de las economías. Su tarea es facilitar y canalizar el diálogo con el objetivo de llegar a los líderes con propuestas concretas que cambien la realidad de las mujeres, en sociedades más inclusivas, a través de la escucha activa, la réplica, la transmisión y la amplificación de la voz de la sociedad civil que trabaja con perspectiva de género en las 20 economías más poderosas del mundo. La evidencia sostiene que solo con cerrar las brechas de género en la participación económica, la economía mundial aumentaría su PBI en un 7% para el 2025 (5.3 trillones de dólares). En este sentido se han definido los cuatro ejes de trabajo de 2018 del W20: inclusión digital, laboral, financiera y mujer rural.

P.: ¿Cómo traduce el W20, en cifras, el desigual acceso al mundo del trabajo y al mundo financiero entre hombres y mujeres?
S. B.:
La mujer está subrepresentada en el mercado laboral. Entre 1995 y 2015, la participación de la mujer en el mercado laboral a nivel global descendió al 49% (frente al 76% para hombres). Esto significa que, la mitad de las mujeres en edad de trabajar no lo hacen. Esto tiene un gran impacto en su capacidad de generar ingresos propios y de tener autonomía. Aún hoy, un 55% de las mujeres en el mundo no goza de ingresos propios. Si bien la realidad de los países del G20 es mejor, ninguno de ellos ha logrado cerrar la brecha de la participación laboral de la mujer. Esta brecha para los países del G20 ha disminuido en sólo 0.6% entre 2012 y 2015, con muchas diferencias entre países. Es importante destacar que, incluso para las mujeres que acceden a un empleo, su vínculo con el mercado de trabajo es más precario que el de los varones. Esto refiere a que, en momentos donde la carga de cuidado aumenta, o en épocas de crisis económicas, las mujeres suelen ser las primeras en caer de nuevo a la inactividad. Además, la sobrerrepresentación de las mujeres en trabajos de tiempo parcial y/o de menor calidad se debe a diversos factores. Uno de estos determinantes se vincula con las tareas de cuidado. Las mujeres dedican más del doble del tiempo al cuidado de personas dependientes en sus familias y en tareas del hogar, que los varones. Así, la mujer cuenta con menor flexibilidad para dedicar más horas al trabajo remunerado y se enfrenta a una doble carga laboral. A pesar de los avances realizados en inclusión financiera en el mundo, las mujeres aún se encuentran en desventaja en relación con los hombres. A nivel mundial, ellas representan el 55% de las personas no bancarizadas.

P.: ¿Cómo cree que debe abordarse la falencia de la no inclusión financiera de las mujeres?
S. B.:
En los países desarrollados la brecha en el acceso a una cuenta bancaria entre varones y mujeres es del 7%, y en aquellos en vías de desarrollo asciende al 9%. Según el Global Findex no ha habido mejoría alguna entre el 2011 y el 2014 en las brechas de género. En estos países de menores ingresos, sólo el 44% de las mujeres asalariadas reporta recibir su sueldo en una cuenta bancaria. Para abordar la inclusión financiera de las mujeres se requiere trabajar en las principales barreras que las excluyen financieramente. Ellas suelen tener menos ingresos que los hombres ya que se concentran en los sectores de la economía con menores ingresos como la educación, la salud, el comercio, el servicio doméstico, tienen menos dinero disponible para pagar una cuenta bancaria y sus gastos de mantenimiento y, además, sufren más las distancias de viaje para acceder a las instituciones financieras. Las mujeres suelen tener poco historial crediticio y falta de colateral, lo que las hace menos propensas a recibir créditos. Es necesario que los países del G20 trabajen en la inclusión financiera de las mujeres, las consideren como clientas, y desarrollen productos financieros adecuados para sus necesidades y sus niveles de ingresos. Hay mucha evidencia que respalda que hay un buena oportunidad de negocio cuando los Bancos atienden específicamente las necesidades de las mujeres ya que son mejores pagadoras y más ahorradoras. Cabe destacar, que sólo el 8% de los CEOs del sector financiero son mujeres. El 7% de los socios en las principales empresas de capital riesgo del mundo son mujeres. Si no hay mujeres a la hora de evaluar propuestas de negocios, es casi inevitable que las decisiones de inversión tengan un sesgo de género.

P.: ¿Dónde encontrará este 8M al W20?
S. B.: N
os encontrará conmemorando a las mujeres que abrieron camino y apoyando a aquellas organizaciones que buscan aportar a la mejor calidad de vida, a la apertura de oportunidades y a la promoción de la igualdad en todo el mundo. Será un día de reflexión y de acompañamiento a todos aquellos que buscan ser agentes de cambio. Pedimos por más mujeres en el mercado de trabajo, por servicios de cuidado para que tengan tiempo para trabajar, más y mejor educación digital y financiera, mejores condiciones de vida para las mujeres rurales, entre otras condiciones que permitirá equilibrar las oportunidades de hombres y mujeres.

P.: El Gobierno anunció que impulsará el debate sobre el aborto legal en el Congreso, en este marco ¿cuál es la postura que el W20 adoptará al respecto teniendo en cuenta la demanda de un gran sector de la sociedad para que el tema sea tratado?
S. B.:
W20 es un foro económico internacional que aborda el tema de la mujer desde el ángulo de su impacto en la economía de los países miembros del G20. El debate de una ley nacional no entra en las áreas de trabajo, precisamente por ser nacional, no obstante, durante el diálogo del próximo 27 de marzo contaremos con una mesa de planificación familiar, desde el punto de vista de su impacto en el orden económico, que desde luego podrá recibir opiniones sobre el tema.

P.: Diversas organizaciones elevaron un petitorio al W20 sobre algunos temas que consideran deben ser abordados en la agenda de trabajo, ¿qué respuesta le dieron o darán?
S. B.:
W20 busca proponer las mejores propuestas para poder recomendar a los líderes del G20 la ejecución de planes y políticas que cambien la vida de las mujeres, a partir de una mirada de desarrollo inclusiva. Tomamos las asimetrías en las tareas de cuidado como dimensión central del eje de inclusión laboral, y será parte de aquello que recomendemos, tal como se propone en el documento. Abordamos las asimetrías de poder presentes en el mundo rural y abogamos por una mayor visibilización de los grandes aportes que hace la mujer rural al desarrollo y a la seguridad alimentaria. Proponemos estadísticas diferenciadas por sexo en todos los ejes, en fin, en muchos temas creo que nuestra agenda coincide con lo que piden. Además, ampliar al Diálogo Internacional haciendo el Nacional ha permitido tocar otros temas, muchos más amplios que los 4 ejes.

P.: ¿Cuál fue el pedido o requerimiento del presidente Mauricio Macri a la hora de conformar el grupo de trabajo del W20?
S. B.:
El pedido del presidente Mauricio Macri fue que se tratara de un grupo representativo que asegurara el consenso y el diálogo.

P.: Tal como mencionó anteriormente, ningún país del G20 pudo hasta hoy cerrar la brecha entre varones y mujeres en materia económica. Teniendo en cuenta esto, ¿qué impacto cree que tendría un proyecto de equiparación salarial como el que se está discutiendo en algunos países?
S. B.:
Como todos los compromisos políticos, lo que se debe hacer es traducir las propuestas y deseos en acciones. Por ello, tanto el compromiso sobre la igual participación en el mercado laboral, como el cierre de la brecha salarial, deben estar seguidos por acciones puntuales y reales que den cuenta de cuál es el camino a seguir. Cada medida que tomen los Estados a favor de la reducción de la brecha debe ser entendida como una medida dentro de un set de políticas que deben darse en pos del real y completo cambio. Hoy, en la Argentina, la brecha salarial de género es del 27% y se concentra sobre todo en los sectores más bajos de la economía. Se deben promover medidas para que los empleos donde las mujeres se concentran, tengan mejores condiciones y pago.

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