12 de junio 2011 - 10:40

Ban Ki-moon consiguió el voto de la Argentina para su reelección en ONU

Ban Ki-moon junto a Cristina en una declaración conjunta en Casa Rosada.
Ban Ki-moon junto a Cristina en una declaración conjunta en Casa Rosada.
Como un político en campaña, Ban Ki-moon viajó en un micro; tomó un café y comió alfajores santafecinos en una estación de servicio; opinó sobre fútbol; elogió en más de una oportunidad a la presidente Cristina de Kirchner y a la Argentina, y se fue de la Casa Rosada con el voto positivo para su reelección al frente de las Naciones Unidas. El titular de la ONU y Cristina se prodigaron elogios mutuos y mostraron públicamente que tienen una buena relación y simpatía personal.

El titular de las Naciones Unidas fue el primer visitante extranjero que inauguró la entrada por Paseo Colón que por muchos años estuvo abandonada y servía de depósito de trastos viejos. Ban Ki-moon ingresó con dos horas de retraso, "culpa de las cenizas de Chile" como dijo la Presidente y pudo apreciar numerosas pinturas de artistas latinoamericanos.

Tras el breve encuentro en el despacho presidencial vino la primera declaración elogiosa del funcionario surcoreano que reiteró, y amplió durante el almuerzo que se llevó a cabo en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada. Según trascendidos, a partir de ahora, el tradicional agasajo ofrecido por Argentina - sea almuerzo o cena- no se realizarán más en el Palacio San Martín sino en el Museo de la Casa Rosada. Así se le quita cierto protocolo a estos tradicionales agasajos, pues el lugar donde se disponen las mesas está rodeado de objetos como viejos carruajes, las ruinas de la Aduana Taylor y el auto nacional llamado "Justicialista", fabricado durante la gestión del General Juan Domingo Perón, entre otros objetos. Hoy, el cuarteto de cuerdas Buenos Aires Música, cuyos integrantes son miembros de la orquesta estable del Teatro Colón, con tangos de Piazzola y otros temas, amenizó el almuerzo.

El funcionario surcoreano homenajeó a la Argentina y a Cristina al hablar unas palabras en español, tanto en la declaración de prensa como durante el almuerzo. La primera mandataria le brindó el voto argentino para su reelección al frente de la Naciones Unidas, y le expresó que "usted siempre va a encontrar en esta Presidenta y en nuestro país, un militante activo, sea en su banca de Naciones Unidas, sea en su carácter de miembro, o en este caso circunstancial presidente del Grupo G-77 más China, y también integrante del G-20, un activo militante de estas cuestiones y una voz que no tiene doble estándar".

Sin embargo, ante el pedido concreto de la Argentina de solicitar que Gran Bretaña cumpla finalmente con la resolución 2065 de las Naciones Unidas, que insta a los países a sentarse a dialogar sobre el diferendo, Ban Ki-moon no dijo una palabra. Pero sí le pidió a Cristina que le brinde el apoyo argentino en la próxima reunión acerca del debate del tema de energía nuclear. Cabe señalar que luego de la tragedia de Fukushima -Japón-, numerosos países están poniendo en duda el mantener centrales nucleares, en tanto Argentina continúa con los planes de ampliar la capacidad energética que estará operando a partir de 2012, y se avanza en la construcción de Atucha III.

"Cada Estado tiene derecho a decidir sobre sus políticas energéticas nacionales, pero el incidente de Fukushima en Japón subraya la enorme importancia de la seguridad nuclear y la reducción del riesgo de escapes, requiere una respuesta colectiva y global. Por eso yo hablé de convocar a una reunión de alto nivel sobre seguridad física y tecnológica en el campo nuclear, a realizarse durante la Asamblea General, así que mucho agradeceré la activa participación de la Argentina", le pidió Ban Ki-moon. Antes le recordó que Argentina en su doble rol, como miembro del G20 y presidente del G77, significa que "está en una posición como para hallar el consenso entre diversos grupos de países sobre temas tan cruciales para esta agenda global del siglo XXI", subrayó el funcionario.

De todas maneras, diplomático al fin, el surcoreano se ocupó de elogiar a Cristina cuando afirmó: "Nos ha dado un ejemplo claro de cómo una mujer puede liderar este país y gobernar con los problemas globales". Antes había destacado los avances en materia de derechos humanos como en el cumplimiento de objetivos de desarrollo social contemplados en el Acuerdo del Milenio.

Con asistencia perfecta, en el almuerzo se pudo ver a todos los miembros del Gabinete y los titulares de las Cámaras legislativas mezclándose con artistas como Teresa Parodi, Andrea del Boca, el publicista Braga Menéndez, y una mesa con pañuelos blancos de Madres y Abuelas donde era imposible no notar la ausencia de Hebe de Bonafini.

También pudo verse a la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont; al secretario de Comercio, Guillermo Moreno; el diputado Carlos Heller; el senador Eric Calcagno, y la presencia ya más habitual del ex ministro menemista José Luis "Chupete" Manzano, que según explican en la Rosada, es invitado en su carácter de dueño de medios. Por el lado del sector empresario, sólo se pudo ver a Osvaldo Cornide, de la CAME quién estaba preocupado porque que las negociaciones salariales con el gremio de empleados de Comercio se estancaron.

Las visitas internacionales continúan hoy con la llegada del presidente electo de Perú, Ollanta Humala quien será recibido por Cristina a las 11 en la Quinta presidencial de Olivos. La reunión se realizará en ese lugar, pues al no estar todavía en funciones la visita no reviste el carácter de oficial

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