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27 de marzo 2008 - 00:00

Blindan a Cristina y llaman al diálogo

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El jefe del kirchnerismo en la Cámara de Diputados, Agustín Rossi, debió contener a los legisladores de su bloque disconformes con las retenciones que se aplican al agro. De espaldas, Carlos «Cuto»Moreno.
«¿Para qué arman una sesión si ni siquiera hay dictámenes firmados para convertir en ley?» Con gesto cínico, desde la presidencia del bloque oficialista del Frente para la Victoria justificaban ayer lo inexplicable con una pregunta retórica: «¿Acaso el Congreso no es el ámbito de discusión de las cuestiones institucionales que preocupan al país?».

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Apenas un día después de la batalla campal entre piqueteros kirchneristas liderados por Luis D'Elía (Federación Tierra y Vivienda) y Emilio Pérsico (Movimiento Evita), y manifestantes que rechazaban las retenciones impuestas al campo, Cristina de Kirchner ordenó reabrir el Congreso para aprobar un proyecto de resolución de su autoría. Allí defiende su política agropecuaria y exhorta al diálogo -vía la Cámara de Diputados- a los productores rurales.

El oficialismo abandonó así la lógica parlamentaria que pregonó desde que el matrimonio Kirchner asumió el poder: clausurar el Congreso cada vez que el gobierno enfrentaba un período de crisis, tal cual ocurrió con la rebelión del obispo emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña, contra las reelecciones indefinidas o cuando el escándalo de la intervención del INDEC alcanzó su paroxismo.

  • Percepción

  • Tal vez -dubitativo latiguillo al que apela encogida de hombros la Presidente en sus discursos- la jefa de Estado haya percibido el efecto nocivo de haber calificado el paro del campo como un «paso de comedia» o un «piquete de la abundancia» y decidió convocar al Congreso para descomprimir la situación. De hecho, ayer la ex primera dama canceló un discurso que iba a dar en Casa Rosada y volcó el centro de la atención política a la Cámara de Diputados y al Senado, donde los legisladores kirchneristas actuaron como amortiguadores de la crisis. El Frente para la Victoria defendió un proyecto de resolución girado por el Poder Ejecutivo donde se ratifican las retenciones de 44% a las exportaciones del campo, pero se convoca a los productores rurales al diálogo.

    «Diálogo», una palabra que por orgullo o por naturaleza kirchnerista, la Presidente nunca quiso pronunciar cuando ridiculizó la protesta agraria. Pero ayer los diputados oficialistas fueron los encargados de blindar a su jefa corriendo el eje del debate al Congreso. Allí, el presidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería, el cordobés Alberto Cantero, titular de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara baja, fue el encargado de defender en el recinto el proyecto de resolución del oficialismo: «Vamos a apoyar a Cristina y a las políticas oficiales. No estamos dispuestos a que corporaciones financieras vengan a cambiar el sistema agrario nacional».

    El texto defendido por el oficialismo en una sesión que superó las cinco horas incluía una exhortación «a las entidades rurales al levantamiento de la medida de fuerza y a la canalización de sus demandas a través de una mesa de diálogo que favorezca la búsqueda de consensos». Cantero realizó una enérgica defensa del proyecto explicando que «hay que dividir la agricultura familiar de la financiera. No vamos a permitir el lock out a la venta de alimentos. Esto es un lock out patronal».

    La hegemonía kirchnerista en el recinto hizo imposible aprobar otros proyectos, como los de la UCR de Oscar Aguad, el PRO de Federico Pinedo o la Coalición Cívica de Adrián Pérez, donde se reclamaba dejar sin efecto el aumento de las retenciones a 44% y conformar una mesa parlamentaria para fomentar el diálogo con los dirigentes rurales.

    «El gobierno cambia las reglas de juego cada 5 minutos sin que nadie pueda saber de su futuro. La gente está harta de eso. Ni el gobierno ni la oposición somos los jefes de la gente. Somos sus representantes, por lo tanto, si la gente nos marca un error, tenemos la obligación de escucharla. Eso tiene que entenderlo la Presidente», bramó Pinedo, jefe macrista en la Cámara baja. Y agregó: «Las retenciones van 100% al gobierno nacional. Hay que discutir si van a los intendentes y gobernadores, o si los va a seguir manejando Cristina a su gusto. Cómo es posible que los gobernadores no hayan intervenido en el tema? ¿Qué pasa con los gobernadores? ¿Qué pasa con los diputados y senadores del interior? ¿Por qué tanto temor? Por no haber intendentes y gobernadores, la gente se cansó y salió a la calle. No hay institucionalidad y la gente lo percibe».

    Desde la UCR, el santafesino Pedro Morini denunció que «el plan ganadero no dio resultado. En el sector ganadero no se puede planificar de un mes para el otro. Falta previsibilidad. No hay que mentir; la devaluación no sólo benefició al campo; también benefició a la industria, a los bancos, al comercio».

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