ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

12 de septiembre 2016 - 10:56

Bloopers, desmentidas, e internas en la gestión del Ministerio de Seguridad

ver más
En enero, Bullrich tuvo que salir a desmentir la captura de los hermanos Martín y Cristian Lanatta, y Víctor Schillaci, detenidos por el triple crimen de General Rodríguez.
La presencia de un posible foco de ISIS en Argentina alertó este domingo al país, luego de que así lo confirmara el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco. "Mediante un trabajo profundo hemos detectado argentinos que se han formado en ISIS. Y eso es algo que realmente nos preocupa, porque sabemos que han estado en zonas calientes del conflicto, en Siria o el norte de Irak", afirmó en declaraciones a un medio de la provincia de Misiones. Horas más tarde, el propio funcionario salió a desmentirlo.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En el marco de conmemorarse el decimoquinto aniversario del mayor atentado en la historia de Occidente, la caída de las Torres Gemelas en Estados Unidos a manos de Al Qaeda, las declaraciones de Burzaco provocaron un temor en la población que fue calmado durante el transcurso del día, cuando él mismo se desdijo a través de un comunicado.

"No se ha detectado la presencia de miembros de ISIS en Argentina, ni de una de sus células. Ante la reciente denuncia que mencionaba la posible existencia de miembros de ISIS en Corrientes, a través de las fuerzas de seguridad seguimos esa línea de trabajo y al momento no se encontró nada que indique su presencia en nuestro país", aseguró Burzaco.

Pero esta no sería la primera vez que Seguridad sale a la caza de terroristas que resultan no ser tales. Basta remontarse al miércoles pasado, cuando se produjo en Ezeiza la detención de un presunto terrorista libanés que quería ingresar desde Paraguay. Se trataba de Khalil Mohamed El Sayed, quien estaba, según la cartera que conduce la ministra Patricia Bullrich, en una lista de personas comprometidas con el terrorismo en los Estados Unidos.

"El Sayed, sindicado como terrorista y con pedido de captura por narcotráfico detenido por @Migraciones_AR y @SeguridadPSA en Ezeiza", decía el mensaje de Twitter publicado en la cuenta @PatoBullrich. Ocho minutos después, otro tuit: "La captura de "El Sayed" es fruto del trabajo conjunto del @MinSeg @SeguridadPSA y @Migraciones_AR".

Una vez más, la noticia inundó todos los canales y portales de noticias, hasta que saltó el error. La confusión se generó por una equivocación en el nombre de pila del detenido. En el pasaporte se lee claro "Mohamed" con "e" y no "Mohamad", con "a". Se habían equivocado de persona.

La obsesión de la ministra de Seguridad, por la aparición de posibles células terroristas en el país no termina ahí. Vale recordar que en el operativo montado en torno a los festejos del 25 de Mayo por las protestas que se llevaron adelante en las inmediaciones de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, donde el presidente Mauricio Macri asistía al Tedeum, la funcionaria confundió a quemacoches con terroristas.

En esa oportunidad, fue la Policía Federal la encargada de desmentir a Bullrich y explicar que la banda detenida en Belgrano a bordo de un auto con bombas molotov eran presuntos "quemachoques" y no supuestos infiltrados políticos que dirigían a la Plaza de Mayo.

Antes de que se descubriera el verdadero móvil de los detenidos, la ministra afirmaba que "se quiere generar una situación de descontrol en la calle por parte de grupos que están, permanentemente, todos los días, haciendo manifestaciones".

En este marco, todavía continúa preso uno de los dos tuiteros que se hicieron pasar por terroristas islámicos. Pese a que fuentes policiales aseguraron que lo más probable era que se trate de "una joda", y luego de que la propia madre de uno de ellos lo calificara de "pelotudo", Bullrich realizó en esa oportunidad una conferencia de prensa anunciando la captura, y el Gobierno está decidido a llevar hasta las últimas consecuencias el caso de dos jóvenes que escribieron en una cuenta de Twitter "mensajes amenazantes".

Otra de las preocupaciones que aqueja a la cartera de Seguridad por estos días es la presencia de maras en el país. Sin embargo, en la entrevista al medio misionero, Burzaco aseguró que "no ve" un fenómeno de ese tipo en la Argentina. "No obstante, igual hay que prestar atención por esos grupos que pueden copiar el accionar de esas organizaciones", advirtió.

Pero en la agenda mediática y hasta en las charlas entre vecinos, el término mara, que hasta hace un mes en Argentina no representaba peligro alguno y se atribuía a un roedor patagónico, cobró un sentido distinto. Al respecto, fue el propio secretario de Seguridad Interior, Gerardo Milman, quien publicó en su cuenta de Twitter una serie de características de estas bandas, que copió del sitio web Rincón del Vago.

Las idas y vueltas en la comunicación de Seguridad, tuvieron la semana pasada un nuevo capítulo, cuando Bullrich y sus funcionarios, acusaron al suspendido director de la Aduana, Juan José Gómez Centurión, de haber ocultado al Poder Judicial la existencia de barriles de efedrina en los depósitos fiscales del aeropuerto de Ezeiza.

El hallazgo se produjo por una denuncia que Gómez Centurión realizó en el juzgado de María Servini de Cubría.

Tanto Milman, como Bullrich, afirmaron que en mayo se notificó "por escrito" a Gómez Centurión sobre la existencia pseudoefedrina en uno de los depósitos del aeropuerto de Ezeiza, versión que éste último descarta. En el medio de la disputa, está en juego el codiciado cargo en la Aduana.

Le pseudoefedrina fue importada de manera lícita por la empresa CHEMO, del empresario argentino Hugo Sigman, para la fabricación de medicamentos, quien realizó el reclamo correspondiente sin éxito ante el organismo.

Pero el mayor blooper en la corta gestión de la ministra, lo constituye sin duda el que involucra la triple fuga, que mantuvo en vilo a todo el país durante los primeros días de enero de este año. Los hermanos Martín y Cristian Lanatta, y Víctor Schillaci, detenidos por el crimen de General Rodríguez, generaron un raid policial y mediático, que incluyó corridas de policías en ojotas e innumerables conferencias de prensa.

Tras anunciar la falsa captura de los prófugos -que finalmente se produjo días después- y recibir la felicitación de Macri, la ministra de Seguridad se excusó afirmando que la "falsa información" sobre la detención fue originada por "ramificaciones que tiene el delito en las estructuras políticas y judiciales" que "intentan sobrevivir, pervivir, estar vivas para que nuestro Gobierno diga 'me rindo'".

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias