Oberá, Misiones (enviada especial) - Juan Carlos Blumberg desembarcó ayer en la elección de constituyentes de Misiones con uno de los mensajes más duros emitidos hasta ahora contra la intención de Carlos Rovira de conseguir su reelección: «Estamos aquí para impedir que esta reforma constitucional se haga», dijo.
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El padre de Axel llegó un día después de haber escuchado la sentencia en el juicio por la muerte de su hijo acompañado del grupo con que se mueve últimamente en cuestiones institucionales: el rabino Sergio Bergman, Marcelo Bragagnolo y Constanza Guglielmi. Lo esperaba para iniciar una marcha en Oberá -la segunda ciudad en cantidad de población en Misiones- Juana « Ticha» Barbaro, en pedido de justicia por el asesinato de su hermana Marilyn en esta ciudad y en un proceso donde está imputado Matías Ortiz, el hijo de la diputada provincial peronista Marlene Soledad Carballo. Un caso típico de provincia de los que el ingeniero acompaña con sus marchas. Los organizadores de la marcha habían anunciado ilusoriamente que la participación de Blumberg se limitaría al «caso Marilyn», a pesar de que «Ticha» ocupa el segundo lugar en la lista del obispo Joaquín Piña de candidatos a constituyentes. Obviamente no fue así.
Blumberg comenzó denunciando: «Marilyn fue asesinada por los hijos del poder. Está implicado el hijo de la diputada Carballo»; y pasó luego a hablar de la inseguridad: «No puede ser que los argentinos nos acostumbremos a enrejar primero las casas, las ventanas, después la Casa de Gobierno, el Congreso, hasta el Obelisco». Hasta ahí su discurso usual, pero luego sorprendió su crítica a Rovira. «Estamos acompañando también para que esta gente que quiere perpetrarse en el poder no lo haga, que esta reforma constitucional no se haga. Un mandatario tiene que suceder a otro. Es increíble estas dádivas que se están dando», dijo en un bar de Oberá media hora antes de iniciar la marcha en el Centro Cívico de la ciudad. Hablaba en medio de una ciudad empapelada por afiches del PRO de Mauricio Macri en contra de la idea de Rovira de modificar la Constitución.
Dos días antes habían desembarcado en Misiones el macrista Federico Pinedo, la neuquina Alicia Comelli y el mendocino Oscar De Marchi para darle personalmente su apoyo al obispo Piña y comprometer la presencia de otros diputados el próximo domingo en una suerte de rol de veedores.
Tema preferido
Como los DNI son por estos días también protagonistas de la elección misionera -por la denuncia de fraude del Frente Unidos por la Dignidad sobre entrega de documentos sin foto ni control-, Blumberg aprovechó para retomar ese tema preferido: «El caso de los DNI es increíble. Los asesinos de Axel tenían tres cada uno. El gobierno prometió nuevos DNI pero no hizo nada. ¿Cuáles son los nuevos documentos que prometen, los que entregan aquí sin foto? Nos tienen que convocar a todos los argentinos, no sólo a los misioneros, porque esto se va a repetir en todo el país», dijo y terminó con una frase típica de campaña: «Les pido a los misioneros que el domingo piensen muy bien lo que van a hacer».
Junto a él, el rabino Bergman esperaba su turno. Con un tono similar al que utilizó en el último acto de Blumberg en la Plaza de Mayo, el religioso atacó: «Tenemos que formar a nuestros compatriotas.
Tenemos que reivindicar los valores del federalismo. En Misiones, terminar con la impunidad de casos no resueltos y el manejo que hacen de la Justicia».
El discurso, además, no era sólo contra Rovira, sino también contra Néstor Kirchner, como sucedió en Buenos Aires: «Los derechos humanos no sólo tienen que ver con el pasado, sino que hay que aprender del pasado. Un derecho humano básico es el de respetar el derecho a la decisión y no transformarlo en un cliente y comprar sus voluntades con unas monedas que, además, son de todos».
Quedaba ya poco por decir en lo que se había convertido en el acto de campaña más duro en contra de la reforma constitucional. Pero Bergman, envalentonado, siguió: «Todavía la noche no se vino, pero se puede venir si no nos ponemos de pie. No se entreguen ni bajen los brazos, y mucho menos se vendan». En la lista quedaban Constanza Guglielmi (hermana de la joven asesinada a la salida de la confitería del Golf en la Capital Federal) y Bragagnolo: «La mayor parte de los casos que vimos en Misiones están relacionados con la impunidad del poder. Si queremos tener una Justicia, significa que tenemos que tener una mejor calidad institucional».
Fue el cierre de campaña del FUD, que sólo se había apoyado con pasacalles y altoparlantes en las calles, pero sin convocatorias multitudinarias. En ese mismo momento, Rovira cerraba su campaña a 130 kilómetros de allí, en la ciudad de Apóstoles, y el resto del peronismo y la UCR que apoya al FUD hacían lo mismo en Posadas, encabezados por el intendente antirrovirista Jorge Brignole.
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