Las incursiones de Daniel Scioli en la Capital Federal, destinadas a mejorar la performance del, al parecer, incorregible Daniel Filmus, se prolongarían más allá de las elecciones porteñas. Una vez que se despeje la incógnita de la Jefatura de Gobierno, en primera o segunda vuelta, el gobierno quiere que Scioli siga paseando por los barrios porteños. Por lo menos mientras Cristina Kirchner sea candidata a presidenta: las encuestas que maneja el Ejecutivo detectan que la primera dama tiene una imagen negativa de 51%. Un problema crucial para Cristina y casi una crisis en su gabinete de campaña: se presume que llega a esa candidatura por su capacidad para seducir a los sectores urbanos de todo el país de los que estos vecinos disconformes son una muestra perfecta.
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