La Libertad Avanza, fuerza que comanda el diputado Javier Milei, continúa con varias internas que desgastan, a velocidad crucero, parte del capital político logrado el año pasado y que comprometen, a niveles serios, cualquier tipo de armado nacional de cara a 2023. El legislador vio de cerca las primeras batallas y decidió blindarse en su hermana, Karina, quien fue -en realidad- el insumo principal de conflictos por doquier en la fuerza política liberal. A la polifuncional repostera se sumó el operador Carlos Kikuchi, un personaje al que los propios militantes de todas las líneas de la Libertad Avanza ya lo denominan “Quioscuchi”, como contó Ámbito semanas atrás. El último fin de semana fue muy comentado el lamentable y nuevo episodio de Karina, días atrás, en la presentación de un documental en el Teatro del Globo, cuando un invitado expuso ante la sala y, en un claro tono de broma, le dijo al propio Milei -de espectador- que le pediría la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) si llegaba a la Presidencia. “Voy a ver si te la doy”, contestó Karina, quien confirmó todas las críticas hacia ella delante de un abundante público. Lo peor es que, ahora, desde su propio bando empiezan a preocuparse. “Para saber la gravedad de todo esto, ella ni siquiera tiene idea de qué es la AFI. Es una persona a la deriva. Todo esto la sobrepasó”, deslizaron a este diario.

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