El anunciado regreso del líder piquetero Luis D'Elía a las filas del gobierno kirchnerista podría estar en sintonía con las explosivas declaraciones que el ex subsecretario formulara al diario «Perfil» afirmando que detrás del escándalo de las valijas están «William Cooper, oficial de la CIA, y dos empresarios de la comunicación, uno venezolano y otro argentino».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La empresa Smartmatic tiene como abogado a Jeffrey Bialos, socio de uno de los mayores estudios jurídicos de Washington DC especializados en asuntos de Defensa y Seguridad Interior.
Entre 1997 y 1999, Bialos se desempeñó en el Departamento de Estado como asesor del subsecretario para Asuntos Económicos y Empresariales. También ocupó un alto cargo en el Departamento de Defensa en los inicios de la administración de George W. Bush. No sería extraño entonces que Bialos conozca, y viceversa, al embajador norteamericano Earl Wayne, quien desde junio de 2000 hasta junio de 2006 fue titular de la Secretaría de Estado Adjunta para Asuntos Económicos y Empresariales del Departamento de Estado.
Parentezcos
Uno de los directores y accionistas de Smartmatic es Jorge Massa, quien está casado con Anita Cisneros, prima hermana de Gustavo Cisneros, director general del mayor holding de medios de comunicación de Venezuela. Cisneros mantiene una sinuosa relación con el presidente Hugo Chávez desde que su gobierno le renovara la licencia de Venevisión (principal empresa del Grupo Cisneros) por cinco años en lugar de los veinticinco solicitados por Cisneros.
Massa, quien durante años se desempeñó como vicepresidente de Operaciones del Grupo Cisneros, es el principal accionista del Grupo Mistral. De acuerdo con sus propias palabras, «el Grupo Mistral es una agrupación privada de empresas de Venezuela. Tenemos varias empresas: Farmahorro la más conocida, Pharsana, Proyectos Pet y Amofrasca. Todas relacionadas con el sector farmacéutico, trabajamos la venta de medicamentos, la fabricación de genéricos, la fabricación de envases para medicamentos, tanto genéricos, como por encargo, entre otro tipo de envases».
Durante los años 2005 y 2006, Massa invirtió una cifra superior a los u$s 20 millones para adquirir las empresas Farmahorro y Farvenca, una tradicional droguería que había sido declarada en quiebra en el año 2004.
A fines de 2006, en medio de graves denuncias surgidas contra Smartmatic por su dudoso desempeño en la operatoria de los comicios, los ochenta locales pertenecientesa la cadenas «Farmahorro-» fueron sancionados con clausura de dos días y multa de 840 mil bolívares resuelto por fiscales de la Gerencia de Contribuyentes Especiales del Seniat, al comprobarse incumplimientos de deberes formales en los libros de compras y ventas en materia de Impuesto al Valor Agregado (IVA) e Impuesto sobre la Renta (ISLR), respectivamente.
Para las elecciones municipales del 7 de agosto de 2005, el directorio del Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó los contratos con CANTV y Gilat, complementando el que firmaron con anterioridad con la empresa Smartmatic. Los cuatro acuerdos sumaron u$s 80.903.405.
El nuevo contrato con Smartmatic asciende a u$s 26.262.549, pagando a la empresa presidida por Antonio Mugica, los servicios de integración electoral, cuando se eligieron concejos municipales y juntas parroquiales. Esto se refiere al trabajo de reprogramación de las 25 mil máquinas de votación que tiene el CNE, el reclutamiento, selección y capacitación de operadores para esos equipos; la transmisión de los escrutinios y el traslado y resguardo del material electoral. El contrato también incluye la venta de los derechos de uso en Venezuela del software electoral. Igualmente, Smartmatic recibirá u$s 22.882.865, con los cuales el CNE compra 5.520 nuevas máquinas de votación SAES3330 . Además, según las informaciones divulgadas por el CNE, está el pago de u$s 11.500.000 aprobado para Cogent Systems (cazahuellas), con el cual Venezuela compra los derechos de uso en Venezuela y a perpetuidad del sistema AFIS de reconocimiento de huellas. La compañía norteamericana recibirá también u$s 20.608.500 a cambio de lo cual la empresa se ocupará de calibrar, programar y colocar a punto las unidades de comparación biométrica, además de garantizar la transmisión de los datos al centro del CNE. A los mencionados contratos, muy de tecnologías de información, que suman más de u$s 81 millones, hay que agregar los de telecomunicaciones, que representan u$s 12 millones para CANTV y u$s 1 millón para Gilat Network.
Dejá tu comentario