Es una manera de forzar a que todos los estamentos partidarios se movilicen en apoyo de su jefe
Duhalde almorzó en Olivos junto con los miembros de su gabinete y, pasadas las 15.30, se subió a un micro doble camello en compañía de su esposa
Se mostró de buen humor, pero algo ansioso. Esta vez, sabía que jugaba de local. En San Vicente esperaba su tropa: aquellos hombres y mujeres que le demuestran lealtad incondicional.
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