Se tensó la paz pandémica con desacuerdo en un tema clave, pero la Ciudad buscará insistir en defender una propuesta que ahora enfrenta a Horacio Rodríguez Larreta con Alberto Fernández o al menos a ministros de ambos.
Virus. Horacio R. Larreta y el secretario de Relaciones Internacionales, Fernando Straface, ayer visitaron un hotel de Retiro, para supervisar el cumplimiento de protocolos.
Se tensó la paz pandémica con desacuerdo en un tema clave, pero la Ciudad buscará insistir en defender una propuesta que ahora enfrenta a Horacio Rodríguez Larreta con Alberto Fernández o al menos a ministros de ambos.
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El Gobierno porteño se vio sorprendido ayer al conocer formalmente la decisión del ministro nacional de Educación, Nicolás Trotta, de vetar (por incompleta, incongruente y ambigua) la puesta en marcha de un programa educativo en la Ciudad de Buenos Aires. Aseguraron, en la administración de Larreta, que el proyecto “Conectate en la escuela” -o de “espacios digitales”- estaba acordado y renegaban ayer de haberse enterado por la noticia y no por la formalidad de la nota correspondiente, que llegó por la mañana al despacho de la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña.
Lo cierto es que se trata de un programa simultáneo con el de “ir a buscar” a los niños y adolescentes que no estuvieron conectados para recibir conocimiento. Consiste en la apertura de todas las escuelas primarias y secundarias porteñas para permitir que los alumnos puedan utilizar allí computadoras, funcionando de 10 a 14 con permiso para 15 chicos por turno por escuela. Es decir, se podrían movilizar más de 19 mil escolares de primaria y secundaria, los adultos responsables para los menores de 15 años, el personal administrativo y docente de los colegios, entre otros. La idea iba a trasmitirse, además, a los establecimientos privados para que también abran sus puertas, sumando otras 600 escuelas más a la flexibilización.
El humor, ayer, en el Gobierno porteño fue de fastidio, pero se acordó la decisión de insistir. Lo harán en una reunión que aseguran está prevista para las próximas horas entre Trotta, Acuña y los ministros de Salud Ginés González García y Fernán Quirós.
Esa “apelación” tendrá en cuenta la posibilidad de ajustar los protocolos para obtener la autorización de poner en marcha el plan que había anunciado Larreta hace quince días.
Trotta rechazó la propuesta porteña de los “espacios digitales” por “incongruente” y “ambigua”, sosteniendo que “la Ciudad de Buenos Aires se encuentra en una situación epidemiológica de ASPO (Aislamiento Social Preventivo Obligatorio), lo que implica que, de llevar adelante esta iniciativa, se estaría poniendo en riesgo a la comunidad educativa. Se trata de una presentación incompleta que no aplica a los lineamientos pedagógicos aprobados por las provincias”.
“Soy el primer promotor de la vuelta a las clases presenciales, pero en junio pasado nos opusimos también a que Jujuy aplicara un protocolo para volver a las aulas y luego la realidad nos dio la razón”, dijo el ministro y remarcó que “hemos sido los primeros en modificar decisiones de volver a las aulas, como sucedió en San Juan o Santiago del Estero, ya que nuestra prioridad es proteger la salud de la comunidad educativa”.
El funcionario además dijo que la propuesta de la Ciudad “presenta incongruencias y es ambigua” respecto a lo que anunció en su momento y que “lo que se tiene que lograr es un despliegue de los recursos del Estado para permitir que la escuela vaya hacia esos niños y no exponerlos a una posibilidad de contagio en un distrito que tiene un nivel alto de circulación del virus”.
“Pedimos mayor claridad a la Ciudad, no sabemos si es una propuesta para 5.100 alumnos, 6.500 o 9.000 y planteamos que si fuera una propuesta efectivamente para esos niños más vulnerables, no se trata sólo de un problema de conectividad, sino de una realidad más profunda que tiene que ver con la falta de acceso a las herramientas en una de las ciudades más ricas de América Latina”, explicó el ministro.
Para Trotta, a la vez, la Ciudad “no cumple con 15 puntos de los protocolos aprobados por el Consejo Federal de Educación” en su plan para comenzar la vuelta a clases.
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