Mediación de la Rosada entre Ciudad y Provincia por apertura

Política

Alberto busca mantener la tregua política que logró entre Kicillof y Larreta en medio de la pandemia

La Casa Rosada ensayó este fin de semana una reservada mediación entre el gobierno de Axel Kicillof y la administración de Horacio Rodríguez Larreta para pacificar la polémica que generó la apertura comercial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El conflicto había escalado desde los intendentes PJ del conurbano hasta el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, quienes señalaron a la flexibilización de la cuarentena en Capital Federal como un riesgo de contagio para los trabajadores que se movilizan desde la provincia.

En medio de la delicada renegociación con los bonistas extranjeros, y luego del apoyo explícito de Rodríguez Larreta y de los gobernadores de Cambiemos a la estrategia de sostenibilidad de la deuda desplegada por Martín Guzmán, el gobierno nacional no quiere generar ruido político hasta que se cierre un acuerdo. Por eso más allá de la tensión que disparó el reclamo bonaerense a la Ciudad ante Nación, en medio de la tregua política que las tres administraciones sostienen en el marco de la pandemia, el gobierno de Alberto Fernández mantiene tendidos los puentes con el jefe de gobierno porteño. Incluso sumaron a Larreta y a su vice, Diego Santilli, al anuncio realizado en Olivos el viernes pasado para presentar el nuevo test rápido desarrollado por la ANMAT y el Instituto Milstein. En ese momento ya estaba en marcha la mediación política que se inició a través del Ministerio de Transporte de la Nación. Mario Meoni fue el encargado de informar con números que el flujo de personas que se movilizaron desde el conurbano a la Ciudad desde que entró en vigencia la apertura comercial fue marginal. Se registraron sólo unas 40 mil personas más en la red de transporte público que pasó de 1.080.000 usuarios a casi 1.120.000.

A partir de hoy, además, el gobierno nacional reforzará los controles en los accesos a las estaciones de tren interjurisdiccionales, es decir las cabeceras que ingresan desde provincia a la Capital Federal, con mayor presencia de policía federal, bonaerense y de la Ciudad con el objetivo de verificar que sólo ingresen trabajadores de rubros esenciales o exceptuados. Lo mismo ocurrirá en el transporte público terrestre que penetre el límite entre ambas jurisdicciones. A esa medida, se sumó el pedido del infectólogo Pedro Cahn, asesor presidencial del comité de expertos, quien pidió a los bonaerenses que no se trasladen a trabajar a la Ciudad de Buenos Aires.

Alineado con la mediación dispuesta por la Rosada, Gollan, aseguró hoy que "desde el primer día "se trabaja en forma coordinada con Nación y Ciudad" de Buenos Aires para evitar la "propagación de los contagios" por Covid-19. Durante el fin de semana, el Ministro de Salud bonaerense había escalado el conflicto con la Ciudad al publicar en la red social Twitter un mapa del AMBA, donde estaba pintada de rojo la Capital Federal con la siguiente frase: "Queda claro en este mapa dónde está el mayor riesgo de irradiación del coronavirus". Desde la administración de Larreta no quisieron responder el reclamo y aseguraron que todas las medidas de apertura habían sido consensuadas con Alberto y con Kiclllof.

En paralelo, Alberto Fernández ya trabaja en el nuevo formato de aislamiento social y obligatorio que establecerá a partir del próximo lunes. Está consensuado con Rodríguez Larreta y Kicillof que no habrá nuevas aperturas en la Ciudad de Buenos Aires. Y que, de acuerdo a los indicadores epidemiológicos del próximo fin de semana, se podría volver atrás con la flexibilización, una medida que ya deslizó Fernán Quirós, ministro de salud porteño. A partir del lunes 24 se dispondría una suerte de operativo cerrojo sobre el área metropolitana (Capital y conurbano) donde residen unos 14 millones de personas y donde se concentra casi el 90% de las infecciones.

En el gobierno nacional estiman que salvo en Capital Federal, provincia de Buenos Aires, Chaco y Córdoba, la circulación local del virus en el resto de las provincias es casi nula. Eso desembocaría en una mayor apertura para el interior del país mientras que en el AMBA, con foco crítico en los barrios de emergencia, se mantendría estricto el aislamiento social obligatorio. Hoy a las 18:30, el gobierno nacional sumará a los movimientos sociales a una red de postas sanitarias para evitar la propagación del coronavirus en el área metropolitana. La CTEP de Juan Grabois, Barrios de Pie de Daniel Menéndez y la Corriente Clasista y Combativa de Juan Carlos Alderet serán recibidos en la sede de Desarrollo Social por Daniel Arroyo, Ginés González García y Fernando “Chino” Navarro como representante de la Jefatura de Gabinete de Ministros.

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