Clamor K: PJ acompaña, pero recuerda traspié de Chiche
-
Amplían denuncia contra Adorni y apuntan a gastos millonarios en Bariloche
-
Adorni, sobre los viajes: "Si tengo que dar más explicaciones en la Justicia, lo haré"
Graciela Fernández Meijide
No es, incluso, un veto al ex presidente. Sino una queja por la estrategia. En todo caso, lo que objetan no es el nombre, sino el momento. En concreto, consideran un error que la alternativa Kirchner haya aparecido en escena con tanta anticipación.
«Lo ponemos en la mira para que lo ataquen durante un año y, además, damos tiempo para que, con tal de derrotar a Kirchner, la oposición haga todo lo posible por juntarse». Textual, la preocupación de un cacique de peso en el armado del PJ bonaerense.
No es razonamiento aislado de un dirigente. Un alcalde que se alineó con Kirchner en 2005, cuando se produjo la ruptura con Duhalde, defiende la postulación pero admite que la irrupción del patagónico podría ser un atractivo extra para que la oposición se una.
El riesgo es evaluado también por aquellos que no presentan tachas a la candidatura de Kirchner. Defienden que sirve para alinear a la tropa pero, en paralelo, reconocen el peligro. De allí que, en general, haya dudas sobre la concreción final de ese operativo.
¿Y si el nombre de Kirchner es una pantalla para preservar a quien, o quienes, serán los candidatos en 2009? No es de descartar: si el patagónico piensa en Sergio Massa para encabezar la lista de diputados, por qué lo sometería al castigo público desde ahora.
Lo mismo puede decirse con el otro nombre que, de soslayo, dejó circular la Casa Rosada: el del ministro del Interior, Florencio Randazzo. Ponerle el traje de candidato bonaerense a un ministro, sea Massa o Randazzo, implicaría devaluarlo y exponerlo. Mal negocio.
Por lo pronto, lo que no logró frenar la amenaza de un Kirchner candidato fueron las fugas por derecha e izquierda, todos movimientos desafiantes que sugieren -o eso tratan- que se animan a pararse frente a Olivos, aun si el patagónico encabezara las boletas.
La renuncia de Felipe Solá a los «honores» de presidir la Comisión de Ciencia y Tecnología de Diputados y el tardío pataleo de Alfredo Atanasof que dejó un cargo junto a Daniel Scioli para ser armador de Francisco de Narváez son reflejos de esa rebeldía.
Si el propósito de Kirchner era encolumnar a la comandancia, y a los soldados rasos, del PJ y, al mismo tiempo, intimidara los opositores, la cosechafue ínfima: lo primero lo consiguió a medias -no más de 15 coreutas-; en lo segundo fracasó.
Este diario contó ayer la incomodidad de los socios menores del Frente para la Victoria (FpV), por esa maniobra que suponen «pejotiza» más a Kirchner y los relega en el reparto de espacios en el futuro. Igual, entre hoy y mañana, sonarán las voces elogiosas.
La alabanza del día corrió ayer por cuenta de alcaldes del conurbano sur: Baldomero «Cacho» Alvarez ( Avellaneda), Jorge Rossi (Lomas), Francisco «Barba» Gutiérrez (Quilmes), Darío Giustozzi (Brown), Darío Díaz Pérez (Lanús) y Daniel Sabatino (San Vicente).
Detalle: ese bloque se colgó del clamor pro Kirchner para cortarse de la FAM que comanda Julio Pereyra. Se sabe: hay un duelo, del que no es ajeno Randazzo, entre un grupo que ordenan Alvarez y Gutiérrez y el sector que maneja Pereyra, con Juan José Mussi como mano derecha.
Aparte de la caravana de alcaldes, hubo voces de legisladores. Osvaldo «Vasco» Goicoechea, jefe del bloque de senadores del FpV bonaerense, salió con su megáfono a expresar su emoción por un Kirchner candidato y lo siguió, contagiado en el entusiasmo, Tomás Hogan.




Dejá tu comentario