Edgardo Depetri (izq.) y Juan Manuel Urtubey (der.).
Desde Casa Rosada.- "Ayer (por el domingo) seguí con mucha atención lo de Monte Hermoso. En esta situación me pongo al frente de facilitar la investigación. Que la Justicia dé la respuesta a todos los interrogantes que hay ahora", dijo el gobernador Daniel Scioli mientras esperaba en el Patio de las Palmeras el inicio del discurso de la presidente Cristina de Kirchner. "Va haber muchas novedades, quién mató a la chica, quién mató al hombre, quienes instigaron", sostuvo al tiempo que confirmó que irá a Monte Hermoso, pero no precisó cuándo.
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El crimen es quizás la única mala noticia que sobrevoló la Casa Rosada. Para varios de los asistentes los hechos ocurridos están vinculados con "prácticas deleznables de la política".
Sorprendió nuevamente que el gobernador no estuviera la noche del domingo festejando en Chaco el triunfo de Jorge "Coqui" Capitanich. Scioli contestó aclarando que había hablado por teléfono la noche de la elección. De todas maneras explicó que no viajó a Salta ni al Chaco: "Priorizo estar al lado de los compañeros que necesitan más de un apoyo que las cosas cuando están muy bien. Ha sido una personalidad mía en la política y en la vida", concluyó el diálogo Scioli.
El clima en la Casa Rosada era de fiesta y no precisamente por el festejo patrio. Es que no se percibía el lógico clima de despedida al ser el último acto por el 25 de Mayo por parte del kirchnerismo sino por el contrario reinaba una alegría colectiva basada en la convicción de que el "modelo" continuará y por ende también gran parte de los que en la Rosada degustaban pastelitos con café.
"Quien hace unos meses hubiera imaginado que llenaríamos la Plaza", era el comentario más escuchado entre los ministros, gobernadores, intendentes y funcionarios que conversaban animadamente en el Patio de las Palmeras. Todos los miembros del Gabinete, varios de ellos candidatos, como Florencio Randazzo, Aníbal Fernandez (más de uno ya lo llama gobernador) departiendo amablemente por otro lado del Patio de las Palmeras estaba Julián Domínguez, a quien Antonio Caló confesó que apoyará. Axel Kicillof (a quien varios ven continuando al frente del Ministerio de Economía, con el beneplácito en principio de Scioli) charlaba con sus pares mientra que en otro rincón del patio se lo vio al vicepresidente Amado Boudou con una vistosa campera con los colores de La Cámpora. Luis D'Elía conversaba animadamente con Milagros Sala, que se encontraba en silla de ruedas. "Me rompí el empeine y me tuvieron que operar", explicó.
"En diciembre y después de lo de Nisman ya nos daban como idos", se jactaban al tiempo que comentaban las últimas encuestas donde se ve a Daniel Scioli cómodo en la primera posición. "¿Esto quiere decir que Scioli ya es el elegido?", es la pregunta obligada. "¡No! Hay que esperar el resultado de las PASO", contestan a gritos quienes se encolumnan detrás de Florencio Randazzo.
Cautos, todos los funcionarios evitan el contestar cuál es el futuro político que imaginan para la presidente Cristina de Kirchner. "Será una persona muy influyente en la política, como lo es Lula en Brasil", explican pero evitan señalar si ocupará algún cargo.
Pocos la imaginan como diputada (puede ser del Parlasur) pero "ese cargo le queda chico", aseveran enérgicamente mientras que la imaginan presidiendo algún organismo internacional. "Recuerden el rol destacado que Cristina tuvo en el G20, hemos logrado que se incorpore el tema de los buitres en la ONU", acotan. Pero no se descarta que el apellido Kirchner esté en la boleta: "Bien podría estar Máximo ¿no?".
Entre los que discutían estos temas se pudo ver a Héctor Recalde, Mariano Recalde, Carlos Kunkel, Edgardo Depetri, Juliana Di Tullio, Maia Brawer, Juan Zabatela, Martín Sabbatella, Fernando "Chino" Navarro, Jorge Taiana, madres y abuelas de Plaza de Mayo, Andrés "El cuervo" Larroque, Juan Cabandié, Emilio Pérsico, Oscar Parrilli, Diego Bossio, Fernando Espinosa, Juan Leyrado, Arturo Bonín y Jaime Torres, entre otros.
Afuera, en la Plaza resonaba la música "de los cantos de los militantes" que es la "más maravillosa música", afirmaban con satisfacción quienes sienten que el modelo "llegó para quedarse".