«Ganaron en primera vuelta gracias al apoyode la UCR y de la clase media», «tienen que definir qué rol vamos a jugar los radicales en la gobernabilidad del país», «deben respetar el aporte electoral que hicimos». La cumbre de hoy de gobernadores radicales alineados, por ahora, con la Casa Rosada estará dominada por este tipo de reproches hacia Cristina de Kirchner. Un estrecho colaborador del vicepresidente electo, el mendocino Julio Cobos, adelantó ayer a este diario el malestar que existe en la UCR kirchnerista por la falta de señales claras del oficialismo sobre el futuro rol del radicalismo aliado en la administración cristinista que empezará el 10 de diciembre próximo.
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Confinados por ahora al Senado de la Nación, donde Cobos ejercerá la presidencia del cuerpo, los radicales K no se conforman con una participación en el futuro gobierno que quede limitada al plano legislativo y al reparto de secretarías y despachos en la Cámara alta. «El apoyo de centros urbanos como Mendoza y Misiones fue clave para que ganaran en primera vuelta. Y el radicalismo también les aportó el apoyo de la clase media, que evitó ir a un ballottage», bramó ante este diario desde un despacho del gobierno mendocino uno de los principales estrategas del compañero de fórmula de Cristina de Kirchner.
El 44,9% de los votos obtenidos por la primera dama en la elección presidencial del 28 de octubre pasado les permite inferir a los radicales asociados al kirchnerismo que de no haber sido por los votos que aportaron provincias gobernadas por la UCR de la « concertación», como Mendoza, Río Negro, Santiago del Estero, Corrientes y ahora, Misiones, la esposa de Néstor Kirchner hubiese tenido que afrontar una segunda vuelta electoral el 9 de noviembre contra Elisa Carrió.
Repaso
Esta doctrina de la « vicedependencia», que intenta explicar el triunfo de un candidato a presidente en base al aporte decisivo de la figura del vicepresidente, también había sido esgrimida cuando Kirchner eligió en 2003 a Daniel Scioli como compañero de fórmula. El electo gobernador bonaerense además volvió a ser determinante en el triunfo de la ex senadora santacruceña, ahora bonaerense, en los comicios del último domingo de octubre.
Por eso mañana gobernadores, intendentes y legisladores nacionales electos de la UCR kirchnerista apelarán a la excusa de un repaso del escenario postelectoral para definir la estrategia de presión hacia la Casa Rosada. Ministerios o secretarías de Estado es el botín al que aspiran a partir del 10 de diciembre, pero los intranquiliza la falta de señales del gobierno nacional. Los cortocircuitos entre el radicalismo kirchnerista y el gobierno no son novedad: el fin de semana previo a la elección, el ministro de Seguridad de la provincia, Alfredo Cornejo, le reprochó a una delegación enviada por la presidencia, y encabezada por Juan Carlos Mazzón, haber operado en favor del candidato peronista a la gobernación, Celso Jaque, -quien finalmente se impuso en las urnas-, en detrimento del radical cobista César Biffi. Ese y otros temas serán debatidos hoy desde las 11 en el Hotel Elevage de Plaza San Martín, en la Capital Federal. Allí convocó Cobos a los gobernadores Miguel Saiz (Río Negro), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Arturo Colombi (Corrientes) y al recién electo Maurice Closs (Misiones) para definir también la conformación de un nuevo bloque de la «Concertación» en la Cámara de Diputados con los legisladores radicales de sus provincias, quienes estarían dispuestos a abandonar la bancada de la UCR que apoyó a Roberto Lavagna en los comicios de octubre. Sin embargo, ayer el diputado Cristian Oliva, del bloque del Frente Cívico por Santiago, aclaró que todavía no había resuelto apartarse del bloque radical.
La reunión -la primera tras el triunfo del oficialismo en las elecciones nacionales- servirá para analizar la situación partidaria y el contexto en el que se va a trabajar tras el 10 de diciembre junto al kirchnerismo. Se espera que los gobernadores exijan también que se levanten las intervenciones dispuestas por el comité nacional de la UCR a los distritos que adhirieron a la «concertación plural» y que se confirme la voluntad de este espacio filokirchnerista de competir por la conducción del centenario partido.
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