ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

19 de enero 2015 - 22:38

Cómo cayó la noticia en la Casa Rosada

ver más
"Ir hasta las últimas consecuencias para esclarecer el hecho", es quizás la frase que más se escuchó en la Casa Rosada. Y la razón es muy simple, saben que la rapidez con la que se esclarezca la muerte del fiscal logrará que los argentinos se recuperen en parte de la conmoción de la noticia. "Cargamos con el pecado de haber dicho que Nisman no tenía ninguna prueba contundente, esto nos torna culpables ante la gente", dicen en Balcarce 50.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Cuando ocurren estos hechos tan graves se aconseja "analizar a quién perjudica", reflexionan y acotan "no hay duda que el más perjudicado por este hecho es el Gobierno".

El clima dentro de la Rosada era de sorpresa, desánimo, consternación. No rehuían en off en admitir que la muerte de Nisman pone bajo un manto de sospecha al Gobierno.

Sin embargo, siguen convencidos que el fiscal no tenía ninguna prueba fehaciente para respaldar su denuncia. Afirman que están tranquilos frente a las denuncias contra la presidenta de la Nación, Cristina de Kirchner y el canciller Héctor Timerman, ya que no tienen fundamento y para respaldar esto es que la jefa de Estado dio la instrucción para desclasificar toda la documentación referida a la causa AMIA.

La hipótesis oficial más fuerte respecto a la causa de la muerte de Nisman obedece a una "interna de los servicios", sin embargo no avanza en la explicación.

Creen que Nisman no tenía suficiente información o que su información más que perjudicar a la Presidente afectaba a miembros de la Secretaría de Inteligencia. Deslizan cada dos palabras el nombre de histórico agente de Inteligencia Antonio Horacio Stiuso, alias "Jaime" quien trabajó estrechamente con el fiscal Nisman.

Cabe recordar que Nisman este lunes iba a presentar a la Comisión de Legislación Penal convocada por los dirigentes de la oposición pruebas que respaldarían sus denuncias referidas a que la jefa de Estado y el canciller Héctor Timerman supuestamente acordaron un pacto con Irán para garantizar el encubrimiento de los responsables del atentado terrorista a la AMIA a cambio de un acuerdo económico.

"Esto sí que es un disparate", afirman convencidos. "El acuerdo con Irán ni siquiera se llevó a cabo y ya Timerman demostró por los propios dichos de Interpol que nunca se levantaron las alertas rojas", enfatizan.

La pregunta que más se escuchó en la Rosada fue "¿qué lo llevó al fiscal Nisman a suicidarse?", descartando que alguien atentara contra Nisman. Aunque, algunos no rechazan que pudo haber sido un suicidio inducido.

Sí fue notorio el énfasis que pusieron todos los funcionarios y legisladores en despegar al gobierno de este hecho. Resultó llamativo que ni el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, Andrés Larroque, por citar algunos, hayan hablado con Cristina. Salvo el subsecretario de Seguridad, Sergio Berni, quién comentó que fue el encargado de avisarle de la muerte de Nisman a la Presidente.

La jefa de Estado permaneció en la Quinta de Olivos y no hubo información oficial si algunos funcionarios fueron a visitarla.  

Su opinión sobre lo ocurrido fue conocida a través de las cartas que difundió el titular de la Secretaría de Inteligencia, Oscar Parrilli al disponer la "la desclasificación" de los archivos de la exSIDE sobre la identidad de los agentes de inteligencia implicados en la causa AMIA y de las escuchas telefónicas que estos protagonizaron.

"Esta decisión es la prueba más contundente de que este Gobierno no tiene nada que ocultar y que la denuncia de Nisman no tenía fundamento", aseveran.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias